La nueva serie de Netflix, Manual para señoritas, protagonizada por Nadia de Santiago y Álvaro Mel, ha llegado para ofrecer una alternativa fresca al panorama de las series románticas de época. Ambientada en un periodo histórico indeterminado, similar al Madrid galdosiano, la narrativa se centra en una joven carabina que busca casar a tres hijas de una familia, mientras se enfrenta a su propio dilema amoroso. Y si eres fan de las series de época seguro que vas a ver algunos puntos que te sonarán.
Los Bridgerton made in Spain
Aunque la showrunner Gema R. Neira ha aclarado que no se basaron en Los Bridgerton, es inevitable hacer comparaciones entre ambas producciones. Ambas series apelan a un público similar y exploran dinámicas amorosas, pero Manual para señoritas se destaca por su uso del humor y una ágil narración, distanciándose de la propuesta más seria y desenfadada de su predecesora.
Uno de los elementos más atractivos de la serie es su habilidad para subvertir los clichés del género romántico, aportando un giro moderno a los tropos clásicos, como la relación de enemigos a amantes entre los personajes de Santiago y Mel. La serie presenta un recorrido lleno de estrategias y artimañas que mantienen al espectador comprometido, con cliffhangers al final de cada episodio que fomentan el interés por lo que está por venir.
Una decisión narrativa clave en Manual para señoritas es la ausencia de referencias temporales específicas, creando así una atmósfera ficticia y atemporal. A través de recursos visuales innovadores, como la ruptura de la cuarta pared y un diálogo dinámico con un narrador omnisciente, la serie logra mantener el ritmo y la diversión sin caer en las trampas del rigor histórico.
En resumen, Manual para señoritas ofrece una experiencia entretenida y accesible, perfecta para quienes disfrutan de tramas románticas enlazadas con un diseño visual atractivo y un sentido del humor que las distingue en el competitivo catálogo de Netflix.