En Hollywood está de moda adaptar videojuegos, pero parece que poca gente sabe hacerlo bien. Mucha gente adapta libros, han encontrado un filón en los videojuegos, pero parece que el índice de éxitos sigue siendo mucho mayor entre los primeros. O al menos esa impresión da. Y ahora, Steven Kane, creador de la serie de Halo, tiene dos razones para eso: los fans de los videojuegos odian las adaptaciones y además, adaptar un videojuego es mucho más difícil.
Un hombre consciente de los desafíos de su trabajo
En una entrevista para Deadline, el creador de la serie de Halo ha admitido que adaptar videojuegos tiene una dificultad extra con respecto de otros medios. “Los fans van a odiar cualquier cosa que hagas al principio. Tienes que aceptar que eso forma parte del proceso”, ha afirmado. Añadiendo que, “además, la compañía propietaria del juego tampoco quiere destruir la franquicia, así que hay muchísima presión”.
Al respecto de lo que ha supuesto trabajar con Halo, ha señalado que “todo el mundo tiene su propia idea de lo que es Halo, así que ahora portas lo que significa la IP y no quieres fastidiarlo”. Demostrando así una total consciencia de la dificultad de su trabajo. Y también de porqué los jugadores, muchas veces, tienen una actitud muy defensiva hasta esta clase de adaptaciones: cada cual tiene un concepto muy particular de lo que es la IP y no necesariamente tienen fe en que van a saber cómo adaptarlo.
Pero como hemos visto en los últimos años con las series de The Last of Us, Fallout o, en menor medida, Halo, parece que en el audiovisual están sabiendo cómo adaptar con mucha más fidelidad los videojuegos que antes. Asumiendo con más respeto, cariño y delicadeza el medio, todo apunta a que las adaptaciones del videojuego son hoy tratadas con más respeto y cuidado que antes. Y también, que los fans aprenderán a aceptarlas con más facilidad.
