SpaceX puso en peligro a un avión de pasajeros por culpa de una explosión

SpaceX restos satélites

El 16 de enero, el tráfico aéreo en el Caribe se vio afectado cuando tres aviones comerciales declararon emergencias tras presuntamente cruzar una zona donde podrían haber caído restos de un cohete Starship de SpaceX.

Un JetBlue, un avión de Iberia con 450 pasajeros a bordo y un jet privado reportaron situaciones críticas, aunque finalmente todos lograron aterrizar sin incidentes.

La explosión del Starship a pocos minutos de su despegue provocó una lluvia de fragmentos incandescentes que duró casi 50 minutos, generando una situación de riesgo extremo para la aviación civil.

Un incidente que puso en peligro a casi 500 personas

Los pilotos informaron a los controladores sobre “fuego intenso y fragmentos” visibles desde sus cabinas, lo que llevaron a una activación tardía de las zonas de exclusión aérea. Esta falta de comunicación inmediata por parte de SpaceX impidió que los controladores de la FAA actuaran con la rapidez necesaria.

Este incidente ha puesto de manifiesto los riesgos asociados con el incremento proyectado de lanzamientos espaciales. La FAA estima que los lanzamientos anuales podrían pasar de un promedio de unos 20 a entre 200 y 400 en un futuro cercano, lo que aumenta significativamente el riesgo de colisiones entre aeronaves y restos de cohetes.

Además, la FAA ha formado un panel de expertos para revisar los protocolos de seguridad, aunque la revisión se suspendió abruptamente en agosto, generando preocupación por la falta de acciones concretas.

SpaceX defendió su posición al calificar de “engañosos” los informes sobre el incidente, reiterando que la seguridad pública es prioritaria. La empresa continúa con pruebas de Starship, mientras que expertos advierten que la creciente actividad en el espacio podría plantear desafíos sin precedentes para la aviación comercial en los próximos años.