‘Star Trek’ ha arreglado uno de sus mayores problemas de la manera más inesperada

Con el lanzamiento del nuevo cómic de IDW, Star Trek: The Last Starship, la narrativa de Star Trek se expande hasta el siglo 32 y más allá, abordando eventos clave previamente inexplorados en la línea temporal de la franquicia. Este cómic, publicado el 24 de septiembre de 2025, se sitúa en el contexto posterior al cataclismo conocido como el Burn, que colapsó la Federación a principios del siglo 32, un evento misterioso que había quedado como un prólogo no visto en Star Trek: Discovery.

Arreglando lo inarreglable

En The Last Starship, los lectores ven cómo la nave estelar Sagan intenta interceder en una negociación de paz con los Gorn, solo para que el dilitio de los núcleos de sus naves se desestabilice, llevando a la galaxia al caos. Este cómic no solo explora las consecuencias inmediatas del Burn, sino que también ofrece una nueva perspectiva que intensifica el miedo a este evento cataclísmico, conectando los puntos que Discovery había dejado vagos.

Otro aspecto notable es el regreso de la Reina Borg encarnada por Agnes Jurati, cuya aparición añade nuevas capas al argumento. En un giro inesperado, Jurati usa tecnología Borg para ayudar a la Federación, al tiempo que revive al icónico Capitán James T. Kirk, quien había muerto en Star Trek Generations. Este resurgimiento no solo conecta eventos pasados y presentes, sino que también representa un cambio canónico significativo, implicando que el Kirk resucitado podría ser una versión más joven de él, lo que reconfigura la historia de la Federación en el siglo 31.

La Última Nave se posiciona como un relato audaz que integra diversos elementos del canon de Star Trek, desde Star Trek: Picard hasta las figuras emblemáticas de su historia, apuntalando la rica y vasta narrativa del universo Trek, mientras plantea preguntas sobre su futuro.