Woody Allen ha expresado su interés en dirigir una nueva película con Donald Trump, a quien ya dirigió en el 1998 en Celebrity. Durante una reciente aparición en el podcast Club Random de Bill Maher, Allen destacó su experiencia trabajando con el expresidente, describiéndolo como un profesional amable y con un gran instinto para el espectáculo. “Fue un placer trabajar con él; hizo todo correcto y tiene un verdadero talento para el ‘show business'”, comentó Allen, quien ha estado buscando nuevas oportunidades de trabajo tras su último proyecto, Golpe de suerte.
El presidente de los EEUU está en una situación vital quizás incompatible con la actuación
Aunque Allen ha mostrado admiración por Trump como actor, sus preferencias políticas son claras: votó por Kamala Harris y ha manifestado su desacuerdo con muchas de las políticas del exmandatario. Aun así, el director no ha ocultado su deseo de trabajar nuevamente con él, a pesar de las dificultades que eso conlleva dada su actual posición como presidente. “Si me dejara dirigirle ahora que es presidente, creo que podría hacer maravillas”, afirmó, aunque admitió que esa posibilidad es poco probable.
Trump hizo su debut cinematográfico en 1989 con un cameo en Los fantasmas no pueden… hacerlo, y desde entonces ha appeared en un total de 11 películas y 13 episodios de televisión, además de su famoso papel como presentador en The Apprentice. A pesar de que su carrera en la actuación se ha visto eclipsada por su papel en la política, su breve aparición en Celebrity ha dejado una impresión duradera en Allen.
Esta reveladora conversación entre Allen y Maher sugiere que, a pesar de la disparidad entre sus inclinaciones políticas y su deseo creativo, hay un claro reconocimiento de la habilidad de Trump frente a la cámara. Sin embargo, como Allen mismo afirmó, “eso no va a pasar”, lo que añade una capa de ironía a la situación.