Jack Ma, el fundador de Alibaba Group, ha dejado una huella indeleble en el mundo del comercio digital desde su creación en 1999, pero su influencia se extiende más allá de los negocios. Con una carrera de 30 años en la práctica de Tai Chi, Ma incursionó en el cine al coproducir y protagonizar en 2017 un cortometraje titulado Gong Shou Dao (El arte de atacar y defender), donde comparte escenas con grandes actores del cine de artes marciales chino como Jet Li, Donnie Yen y Tony Jaa. Este proyecto no solo es un homenaje a la cultura marcial china, sino una plataforma para resaltar los valores de equilibrio y armonía que el Tai Chi representa.
Jack Ma, millonario y showman
El cortometraje, que dura 22 minutos, se ha convertido en un fenómeno al alcanzar más de 170 millones de visualizaciones desde su lanzamiento. Lo sorprendente de esta colaboración es que todos los actores involucrados decidieron participar sin recibir remuneración, motivados por la promoción de la cultura y las artes marciales. Jack Ma, que ha disminuido su intervención en Alibaba y ha dedicado su tiempo a la filantropía, utilizó este trabajo como un medio para compartir la filosofía detrás del Tai Chi, enfatizando su importancia tanto física como espiritual.
La dirección coreográfica del cortometraje estuvo a cargo de Ku Huen-Chiu, un experimentado coreógrafo que ha trabajado en filmes icónicos como Kill Bill y Tai Chi Master. Con su vasta experiencia en el cine de acción, Ku asegura que la calidad visual y técnica del proyecto sea excepcional. A pesar de que Ma no es el actor más experimentado, su participación ha sido vista como un regalo para los aficionados a las artes marciales, especialmente en un momento en el que figuras como Jet Li regresan a los focos.
En un mundo donde la tecnología y la cultura a menudo parecen desconectadas, Gong Shou Dao es un recordatorio de cómo los líderes empresariales pueden utilizar su influencia para promover valores positivos y el arte, reescribiendo sus legados más allá de los negocios.