La tercera temporada de The Walking Dead: Daryl Dixon se estrena el 14 de septiembre en AMC y AMC Plus en Estados Unidos, y los seguidores se preparan para una impactante revelación: Londres ha sido devastada por el virus Wildfire, desafiando las expectativas previas que sugerían que el Reino Unido no había sido gravemente afectado. Este giro dramático fue impulsado por el showrunner David Zabel, quien expone su cariño por la capital británica, afirmando que se quería mostrar “en su condición más deteriorada”.
Una nueva temporada teñida por el Brexit
En el primer episodio, los protagonistas Carol (Melissa McBride) y Daryl (Norman Reedus) se encuentran con Julian Chamberlain, interpretado por Stephen Merchant, quien se describe a sí mismo como “el último inglés en Inglaterra”. En una conversación reveladora, Julian comparte su experiencia de soledad en un mundo apocalíptico, donde ha pasado años sin ver a otra persona, enfatizando la desolación del contexto. Una notable referencia al Brexit se presenta cuando Julian menciona que el Reino Unido selló el Canal de la Mancha para protegerse de Europa.
La narrativa explora los peligros de la toma de decisiones erróneas y cómo estas pueden conducir a la destrucción, reflejando la fragilidad de la sociedad civil. El director Daniel Percival señala que representar a una ciudad de 10 millones de habitantes totalmente destruida es una imagen impactante que ayuda a comprender cómo una serie de malas decisiones puede llevar al caos.
La actuación de Merchant ha sido elogiada por su capacidad para equilibrar momentos cómicos y serios. Reedus destacó lo sorprendente que fue la profundidad de su interpretación, sugiriendo que la habilidad cómica a menudo esconde una oscuridad subyacente que se hace evidente en su actuación. Mientras los espectadores esperan la continuación de la trama, la fecha de estreno en el Reino Unido aún no ha sido anunciada oficialmente.