La nueva actualización de Arc Raiders, titulada Shrouded Sky, traerá consigo efectos climáticos desafiantes, incluyendo huracanes, que modificarán las condiciones de juego en los mapas existentes. Esta actualización, programada para el 24 de febrero, promete transformar la forma en que los jugadores interactúan con el entorno, incrementando la dificultad con vientos fuertes y baja visibilidad.
Los huracanes prometen cambiar cómo se juega al juego
Los huracanes no solo afectarán la movilidad de los jugadores, sino que también tendrán un impacto en las trayectorias de los objetos que sean arrojados, como granadas y otros proyectiles. Los jugadores deberán adaptarse a estas nuevas condiciones, ya que las ráfagas de viento serán tanto un desafío como una oportunidad; moverse con el viento permitirá ganar velocidad, pero luchar contra él drenará rápida y efectivamente la resistencia del personaje.
Un aspecto crucial de esta actualización es el efecto que los huracanes tendrán sobre los escudos de los jugadores. Estos se degradarán al ser golpeados por la arena y otros objetos, lo que incrementará la visibilidad de quienes no se resguardan. Por lo tanto, se sugiere una jugabilidad más riesgosa y sigilosa, donde la falta de escudo podría ser una ventaja en el caos del huracán.
Además de los huracanes, un teaser reciente ha insinuado la posible aparición de un nuevo enemigo, junto con la posibilidad de personalizar aspectos estéticos de los personajes, como la longitud de las barbas. Estas características apuntan a un esfuerzo por parte de los desarrolladores de ofrecer una experiencia más rica y personalizada a los jugadores.