El aclamado director Francis Ford Coppola, ganador de múltiples premios Oscar y conocido por clásicos como El Padrino y su secuela, El Padrino II, enfrentó recientemente su mayor desafío con el estreno de Megalopolis. Después de cuatro décadas de desarrollo, su ambiciosa obra, protagonizada por Adam Driver y Giancarlo Esposito, se presentó oficialmente en el Festival de Cine de Cannes en la primavera de 2024. Sin embargo, la película fue mal recibida, lo que llevó a una recaudación de apenas 14 millones de dólares frente a un presupuesto de 120 millones, financiado en gran parte por el propio Coppola tras vender parte de sus viñedos.
Intentará rentabilizarla por otros medios
Las críticas han sido abrumadoramente desfavorables, siendo descrita por algunos expertos como “un desastre detrás de otro”. A pesar del fracaso comercial y crítico, Coppola sigue mostrando su trabajo con orgullo. Recientemente,asistió a una proyección de Megalopolis en el Teatro Count Basie de Nueva Jersey, como parte de una gira de presentación que busca resaltar las experiencias cinematográficas.
“No puse la película a la venta en ningún sitio porque quería mantener viva la esperanza de una experiencia cinematográfica”, comentó el director, quien espera revivir el interés en su película a través de eventos presenciales que incluyan debates sobre su trabajo y el futuro del cine.
A los 86 años, Coppola se enfrenta ahora a la difícil tarea de financiar su próximo proyecto, Glimpses of the Moon, un musical inspirado en la novela de Edith Wharton. Aunque el guion está listo, la falta de fondos tras el descalabro de Megalopolis le ha llevado a buscar inversión tradicional en Hollywood, algo que se ha vuelto complicado. “Financieramente, es un poco complicado”, admitió Coppola, insinuando que la búsqueda de inversores dispuestos a asumir riesgos es más desafiante que nunca.