Quentin Tarantino destruye el cine de Hollywood: “Una fábrica de salchichas insípidas”

Menos hacer la décima película, Quentin Tarantino está dispuesto a hacer cualquier cosa por captar nuestra atención. Si no es meterse con actores como Paul Dano de manera totalmente indiscriminada, es anunciar que va a hacer algo pero al final no y, por supuesto, meterse con una industria del cine que antes entendía a la perfección y ahora se le escapa. A sus 63 años, Tarantino ya no es ese joven destroyer, sino un viejo que grita a las nubes. Ahora solo falta que él mismo lo acepte.

La fábrica de salchipelis

En una columna para Sight & Sound, el director ha cargado contra unas películas que ya no le representan: “Los defectos, las incongruencias, el complacer al público, los actores mal elegidos o, sencillamente, las tonterías sin sentido suelen hundir cualquier película nueva que sale de esa fábrica de salchichas insípidas que antes se hacía llamar Hollywood”. Ya sabes, no como antes, que todas las películas sin excepción eran obras maestras.

Ir con Tarantino al cine tiene que ser la alegría de la huerta, desde luego: “Hoy en día, el concepto mismo de lo que es una película me inspira más desprecio que generosidad. Lo cual es comprensible, porque, en comparación, las películas de los últimos seis años hacen que los años 80 parezcan los años 30″. Por si acaso no repases las películas de los últimos seis años, no vaya a ser que se le caiga el chiringuito.

Por supuesto, ha habido películas que le han gustado, menos mal. No muchas, eso sí: pone como ejemplo West Side Story y las dos partes de Horizon: An American Saga, añadiendo que nada que realmente me cautivara y me transportara a ese mundo mágico de diversión al que solía acudir con frecuencia y que era la razón por la que me encantaban las películas por encima de cualquier otra forma de arte. Hoy en día prefiero leer un libro”. Muy bien, Quentin, pero no pretendas hacernos creer que es porque el cine es peor: es porque tú estás más mayor y tus gustos han cambiado. Es normal.

Sí hay una película, de entre todas, que le ha gustado: El Botín, en Netflix, lo nuevo de Ben Affleck y Matt Damon, “un emocionante thriller policiaco con una premisa novedosa que se las arregla para darlo todo de maneras realmente inteligentes. Todo funcionó: la dirección de Carnahan, el espléndido reparto, la fotografía de la película, el sensacional guion de Carnahan y Michael McGrade. En fin, las cosas de Quentin.