La comedia española está en el centro del debate cultural, reclamando su espacio por ser un pilar en la taquilla y plataformas de streaming. Sin embargo, enfrenta críticas debido a su tendencia hacia la rutina y la falta de originalidad, lo que ha desatado una ola de memes en redes sociales, ridiculizando la manera en que se promocionan algunas producciones del género. Unas críticas muy injustas ya que nos ha demostrado de sobra que está totalmente alejado de esta concepción.
Cuestionando la clásica masculinidad
En este contexto, la película Mari(dos), dirigida por Lucía Alemany y protagonizada por Paco León y Ernesto Alterio, ha irrumpido en Netflix como la más vista actualmente, poniendo de relieve su relevancia en una escena que muchos consideran estancada. La trama se desarrolla en una estación de esquí pirenaica, donde Laura, en coma temporal, propicia el sorprendente encuentro de sus dos esposos, Toni y Emilio, quienes descubren que han estado casados con la misma mujer durante años.
Lo destacable de Mari(dos) es su capacidad para esquivar los tópicos comunes del género. La dirección de Alemany juega con el tono de la película, incorporando elementos de improvisación y un estudio profundo de los personajes. Esto permite que la historia ofrezca no solo humor, sino también una mirada introspectiva sobre la masculinidad y las relaciones poliamorosas sanas, un enfoque más matizado que lo que se ha visto tradicionalmente en la comedia española.
La elección de incluir situaciones inesperadas y un tono ácido aporta a Mari(dos) un aire fresco, diferenciándola de las producciones mediáticas actuales. Esta originalidad sugiere una posible subversión de las expectativas del público, en un momento en el que la comedia española busca reafirmar su lugar tanto en el cine como en plataformas digitales.