NetEase ha estado atravesando un periodo tumultuoso, llevando a cabo despidos masivos en sus estudios a lo largo de los últimos meses. La situación culminó recientemente con el cierre del estudio Ouka, una decisión que se produjo solo un día después del lanzamiento del remake de JRPG, Visions of Mana. Esta abrupta medida ha suscitado preocupación entre los desarrolladores sobre la estabilidad laboral y la gestión dentro de la industria de los videojuegos.
Tras lo ocurrido, Kenji Ozawa, exdirector de Ouka y co-director de Visions of Mana, ha decidido fundar su propio estudio, Studio Sasanqua. En una entrevista con Automaton, Ozawa expresó su deseo de crear un entorno que valore a los creadores de juegos, tras haber enfrentado años de inseguridad y decisiones de gestión ineficaces en su carrera. Para él, la misión de Sasanqua es no solo ofrecer un espacio seguro para los desarrolladores, sino también asumir la responsabilidad profesional y financiera por cualquier error de gestión que pueda surgir en el futuro.
Un estudio que busca, ante todo, ser sostenible
Ozawa subraya que la industria enfrenta problemas serios, como la presión psicológica sobre los desarrolladores y una cultura de despidos injustificados en respuesta a malas decisiones corporativas. En sus declaraciones, indica que es fundamental proteger a los creadores de videojuegos de estas expectativas dañinas que permeabilizan el sector.
A pesar del contexto adverso y de las recientes reestructuraciones, NetEase ha confirmado su compromiso con el desarrollo de Marvel Rivals, afirmando que, aunque se han reducido equipos en otros ámbitos, se está invirtiendo más en la evolución y crecimiento de este juego en particular. Esta estrategia sugiere que, a pesar de los despidos, la empresa está centrada en su futuro en el competitivo mercado de los videojuegos.