La última película del director Juanma Bajo Ulloa, titulada El mal, ha sido objeto de críticas mixtas que subrayan su falta de profundidad y consistencia narrativa. La trama se centra en una periodista que recibe la confesión de una asesina en serie, pero, según varios críticos, no logra explorar efectivamente la psique de sus personajes, estancándose en situaciones repetitivas y diálogos artificiales y pretenciosos.
La crítica no está contenta
La película, marcada por un guion que muchos consideran débil y cobarde, ha sido calificada como un dislate que no es consciente de sus propias limitaciones. A pesar de que Bajo Ulloa muestra destellos de talento en su arriesgada puesta en escena, su firma personal parece desdibujarse, dejando a los aficionados a su obra con una sensación de insatisfacción. Los personajes secundarios, como el editor y su hija, tienen un potencial que se pierde en la narrativa, lo que ayuda a evidenciar las carencias del argumento principal.
Las críticas también mencionan que la duración de la película, que alcanza las dos horas, es excesiva. Se sugiere que una versión más concisa podría haber mejorado significativamente la experiencia visual y narrativa. A pesar de las insuficiencias, algunos momentos de acción logran captar la atención del espectador, aunque no son suficientes para compensar la debilidad del guion.
Con el traspié que representa El mal en su carrera, se espera que Bajo Ulloa regrese con proyectos más impactantes en el futuro. Al final, esta obra ha sido vista como una oportunidad perdida para explorar la complejidad de la maldad y sus consecuencias, dejando a la audiencia anhelando más de lo que esta producción ha ofrecido.