Un reciente bug en Total War: Warhammer 3 ha generado un considerable malestar en la comunidad de jugadores, ya que ha provocado que facciones como los Lizardmen y los Tomb Kings dejen de ser agresivas, afectando significativamente su actividad dentro del juego. Este problema se origina en la manera en que las facciones controladas por la IA gestionan el reclutamiento, lo que resulta en inactividad cuando intentan, sin éxito, reclutar unidades específicas que necesitan para sus estrategias.
Un salvaje proceso de review bombing
La situación ha llevado a muchos jugadores a expresar su descontento a través de ‘review-bombing’ en Steam, con el fin de llamar la atención de Creative Assembly. Esta estrategia ha resultado efectiva en el pasado, cuando las quejas sobre el DLC Shadows of Change provocaron una disculpa pública y cambios en futuros contenidos. Sin embargo, los resultados actuales son preocupantes: las reseñas positivas del juego han caído del 81% en septiembre a apenas el 13% a principios de octubre, lo que ha llevado la evaluación general del juego a una categoría de “Mixta” y recientemente a “Mayormente Negativa”.
Creative Assembly ha lanzado una actualización que aborda el problema del reclutamiento, pero lamentablemente ha introducido un nuevo inconveniente. Los jugadores que no poseen los primeros dos juegos de la serie no pueden acceder a ciertas unidades añadidas como “freeLC” en Total War: Warhammer 3. Este nuevo fallo se suma a la creciente insatisfacción generada por la falta de información sobre el DLC Tides of Torment, que aún no ha sido lanzado.
La comunidad de Total War se encuentra, por lo tanto, en una situación compleja, donde la falta de comunicación por parte de los desarrolladores y los problemas persistentes han intensificado las quejas, dejando a muchos aficionados cuestionando el futuro de la franquicia.