El fenómeno que desató Star Wars hace casi cinco décadas ha dejado una huella indeleble en la industria cinematográfica, inspirando a innumerables producciones a emular su éxito. A medida que la épica espacial de George Lucas llegó a los cines, los estudios comenzaron a lanzar proyectos similares en un intento por captar parte de la impresionante taquilla de la saga galáctica. Entre las copias más recordadas, aunque en su mayoría olvidadas, se encuentra El Humanoide, una producción italiana de bajo presupuesto que llegó a los cines en 1979.
Una película italiana con un tremendo encanto
El Humanoide se ha convertido en un ejemplo paradigmático de cómo la industria del cine ha recurrido a la estrategia de imitación tras el éxito de Star Wars. Desde su inicio, el filme copia elementos tan distintivos como el texto de introducción que precede a la historia, que remite a la icónica apertura de la saga original. A pesar de que introduce una narrativa propia, con elementos como una guerra nuclear y una sustancia peligrosa llamada Kappatron, las similitudes visuales son innegables, especialmente en el diseño de escenarios y vestuario.
El villano principal, Lord Graal, es un claro guiño a Darth Vader, presentándose con una armadura negra y un casco distintivo de forma triangular que evoca la estética de un destructor estelar. De hecho, el propio director, Aldo Lado, optó por el seudónimo de Gerge B. Lewis, un homenaje inadvertido a Lucas, lo que pone de manifiesto la influencia que ejerció Star Wars.
Con el paso del tiempo, El Humanoide ha quedado relegado al olvido, al igual que otras películas de ciencia ficción de esa época, como Star Crash. Estas producciones intentaron capitalizar sobre la fama de Star Wars, pero la mayoría no logró transcender más allá de su relativo estreno, siendo testimonios de la tendencia de la industria a replicar fórmulas exitosas. Hoy en día, muy pocos recuerdan estas obras, pero el impacto de Star Wars sigue resonando en el cine contemporáneo.