Creative Assembly ha dado a conocer sus planes para la próxima actualización 6.1 de Total War: Warhammer 3, que se lanzará a mediados de marzo. Esta actualización marca un cambio notable en la estrategia de desarrollo del estudio, ya que se centrará en mejorar el contenido existente en lugar de añadir nuevas características. La facción de Kislev será el foco principal de esta revisión, dado que ha sido identificada por la comunidad como la más problemática de jugar.
Según el diseñador del juego, William Håkestad, la decisión de reimaginar Kislev responde a las reiteradas solicitudes de los jugadores para prestar más atención al contenido ya disponible. La actualización promete cambios radicales, como la eliminación del anterior sistema de apoyo, que involucraba una competencia entre la Corte de Hielo y la Gran Ortodoxia por conseguir seguidores. En su lugar, habrá un nuevo sistema que equilibrará el apoyo entre estas dos facciones, eliminando la carrera de apoyo y enfocándose en la gestión de la población y el equilibrio de intereses.
Un cambio radical en el funcionamiento de la devoción
Además, el recurso de ‘devoción’ será provincial en lugar de afectado por toda la facción, permitiendo que los líderes, o Atamans, obtengan habilidades específicas para defender sus asentamientos. Las reformas también incluirán una revisión del árbol tecnológico de Kislev, haciéndolo más flexible y accesible, así como la introducción de nuevas unidades gratuitas como los Grenadiers Nan-Gau y unos gnoblar flingers para Cathay.
Paralelamente, Creative Assembly está abordando problemas existentes en la inteligencia artificial del juego, con planes para hacer mejoras significativas en la reacción de la IA a los héroes. Esta actualización parece ser parte de un esfuerzo más amplio por parte del estudio para replantear su enfoque hacia la creación y comercialización de juegos, ya que se han anunciado planes para eliminar los paquetes de sangre y el lanzador de Total War.