Elisabeth Moss ha confirmado que se está trabajando en una secuela de la aclamada película El hombre invisible, estrenada en 2020. La actriz subraya que, para que la secuela vea la luz, debe cumplir con un alto estándar de calidad, siendo «igual de buena o mejor» que la original. Esta actitud refleja un compromiso por preservar la integridad de la primera entrega y evitar una producción apresurada que priorice el beneficio económico sobre el valor artístico.
Leigh Wannell aún tiene que hacer una película menos que brillante
La película de 2020, que contó con un presupuesto de solo 7 millones de dólares, logró recaudar más de 155 millones a nivel global, convirtiéndose en un éxito taquillero inesperado, especialmente considerando que su estreno coincidió con el inicio de la pandemia de COVID-19. Este contexto complicó la posibilidad de una secuela inmediata, pero Moss asegura que el equipo aún está trabajando en ello y buscando un guion adecuado que cumpla con las expectativas.
Moss destaca que el filme no es un remake, sino una reinterpretación del clásico concepto de H.G. Wells. Esta característica le otorga una identidad propia en un entorno cinematográfico donde abundan los reboots y las homenajes. La actriz expresó su gratitud hacia Universal y Blumhouse por su enfoque ético hacia el proyecto y por su deseo de crear una secuela que realmente valga la pena, en lugar de optar por un lanzamiento rápido que podría haber generado beneficios inmediatos.
La película original, que se centró en la historia de Cecilia, una mujer atormentada por su exnovio invisible, recibió elogios por su capacidad de combinar el terror psicológico con una trama innovadora. A medida que se avanza en el desarrollo de la secuela, los aficionados se mantienen a la expectativa, ya que Moss y el equipo buscan ofrecer un producto que esté a la altura de su predecesor, lo que subraya la importancia de una narrativa cuidada en un entorno lleno de secuelas y reboots.