Massive Entertainment, la filial sueca de Ubisoft, ha anunciado despidos en el marco de una reestructuración que ha generado inquietudes en la industria de los videojuegos. A través de un comunicado, la compañía ha declarado que su equipo se verá afectado, aunque el lenguaje utilizado ha sido cuestionado por muchos, ya que parece tratar de disimular la gravedad de la situación. El hecho de que se ofrezca un programa de transición profesional voluntaria ha suscitado críticas, considerándose un intento de suavizar la percepción de los despidos convencionales.
Lo mal que suena la palabra despido
Este programa, que está abierto hasta el 15 de diciembre de 2025, está destinado a empleados con contratos permanentes que esperan ser reasignados a nuevos proyectos. Sin embargo, la comunidad ha reaccionado con escepticismo, interpretando esto como un intento de encubrimiento de una realidad más dura. A pesar de los intentos de Ubisoft de presentar la situación con un enfoque positivo, la discusión se centra en el impacto real que estos despidos tendrán sobre los trabajadores y el futuro del estudio.
Massive Entertainment es conocido por su trabajo en títulos notables como Star Wars Outlaws, The Division y Avatar: Frontiers of Pandora. El cierre de este comunicado genera incertidumbre sobre la dirección del estudio y la posibilidad de que estos cambios afecten la producción de proyectos futuros. Además, el estudio finlandés RedLynx, también parte de Ubisoft, se enfrenta a una reestructuración que podría afectar a un máximo de 60 trabajadores, agrandando la preocupación en torno a la salud financiera de la empresa y su capacidad de retener talento clave en un sector tan competitivo como el de los videojuegos.