La película Marty Supreme, dirigida por Josh Safdie, ha sido conocida por su experiencia de visualización estresante y momentos memorables que han resonado en la mente de los espectadores. Sin embargo, en una reciente aparición en un pódcast, Safdie reveló que el final de la película podría haber sido notablemente diferente. Originalmente, el guion contemplaba un epílogo en el que un Marty envejecido, interpretado por Timothée Chalamet, se encontraba con Milton Rockwell, su antagonista interpretado por Kevin O’Leary, quien lo mordía; un giro que introducía un elemento sobrenatural en la narrativa.
Marty Vampire
O’Leary, conocido como Mr. Wonderful en el programa Shark Tank, improvisó una línea sobre ser un vampiro durante una de sus interacciones con Marty, lo que sorprendentemente no era solo una excentricidad. En aquel momento tenso de la película, Rockwell dice: Nací en 1601. Soy un vampiro. He estado aquí para siempre, insinuando una amenaza real y un trasfondo oscuro. Aunque esta línea parecía ser una exageración sobre su poder y riqueza, se había pensado que representaba una maldición literal para Marty, sumiéndolo en la vida no-muerta.
Safdie confirmó que se habían elaborado prótesis para Timothée Chalamet y se planeó que la escena culminara con Rockwell mordiendo a Marty. Sin embargo, esta secuencia fue eliminada de la edición final. A pesar de que el resultado final de la película decidió no incluir esta vuelta sobrenatural, la tensión y el dramatismo siguen al frente, brindando un cierre adecuado a la tumultuosa travesía del protagonista.
La revelación de esta posible dirección alternativa sugiere que Marty Supreme podría haber tomado un camino mucho más extravagante y menos convencional, aunque muchos fans probablemente estén aliviados de que la historia mantuviera su enfoque en la realidad emocional del protagonista, sin la necesidad de colmillos.