Jeff Kaplan, co-creador de Overwatch, dejó Activision-Blizzard en 2021, enfrentando presiones excesivas y expectativas irreales relacionadas con la Overwatch League. En una reciente entrevista en el pódcast de Lex Fridman, Kaplan reveló que la Overwatch League, lanzada en 2017, fue sobrevendida a inversores, lo que generó expectativas que perjudicaron el desarrollo del juego original.
Trabajar en Blizzards era una experiencia miserable
Kaplan destacó que las exigencias financieras impuestas por los inversores dificultaron el trabajo del equipo de desarrollo, desviando recursos que podrían haberse utilizado para crear contenido nuevo para Overwatch. “La presión para generar ingresos aumentaba y las decisiones clave se basaban en expectativas irreales”, comentó Kaplan, añadiendo que esto afectó su creatividad y pasión por el juego.
Los compromisos realizados hacia los inversores, algunos de los cuales eran multimillonarios, empezaron a interferir en los planes de desarrollo para Overwatch. Kaplan indicó que, en lugar de concentrarse en la creación de nuevos eventos y personajes, el equipo simplemente “estaba haciendo malabarismos”. Esto culminó en una reunión decisiva con el entonces CFO de la compañía, quien le dijo que Overwatch debía generar un ingreso significativo en 2020 y que, de no lograrlo, se producirían despidos masivos.
Durante los años 2016 y 2017, Kaplan se sintió en control sobre el rumbo del juego, pero con el tiempo la Overwatch League se convirtió en “una pesada carga”. Tras su salida, Overwatch 2 se lanzó en 2023 sin muchas de las características prometidas, como un modo PvE del que tanto se habló. Eventualmente, el título fue renombrado simplemente como Overwatch, reflejando la confusión y decepción que ha rodeado al juego desde su lanzamiento.