En el vasto universo de Mario, el célebre fontanero ha sido el indiscutible protagonista de la mayoría de los videojuegos de plataformas. Sin embargo, un aspecto poco conocido de su historia es la decisión de Nintendo de no incluir a la Princesa Peach como personaje jugable en ciertos títulos, como en el aclamado New Super Mario Bros. Wii. Este juego, lanzado para la consola Wii, permitió que hasta cuatro jugadores controlaran a Mario, Luigi y dos Toads, pero dejó a Peach fuera de la jugabilidad activa.
Peach no estaba diseñada para las capacidades de esa consola
Shigeru Miyamoto, el reconocido creador de Mario, reveló en una entrevista hace más de 16 años que se había considerado la inclusión de Peach como un personaje jugable. Nintendo encontró en esta decisión una oportunidad para que la princesa mostrara su valentía, alineándose con la evolución de los personajes femeninos en los videojuegos. Sin embargo, esta idea fue finalmente descartada debido a complicaciones en el diseño de animaciones. El vestido de Peach, que es un aspecto icónico de su personaje, complicaba considerablemente la creación de animaciones fluidas y efectivas.
Así, en lugar de elegir a Peach como uno de los cuatro personajes jugables, Nintendo optó por los Toads, cuya apariencia similar a la de Mario facilitaba el trabajo de animación. El verdadero motivo detrás de la exclusión de Peach se debe a los retos técnicos que presentaba su vestido, lo que llevó a la compañía a elegir una opción más sencilla. No obstante, esta limitación se ha superado en títulos posteriores como Super Mario 3D World y Super Mario Bros. Wonder, donde la princesa finalmente pudo jugar un papel activo.
La historia de Peach en los videojuegos es un claro reflejo de la evolución del diseño de personajes en la industria, donde la tecnología y la percepción de los roles de género han cambiado significativamente a lo largo de los años.