Wyrdsong, un prometedor RPG de mundo abierto ambientado en un Portugal medieval distorsionado, enfrenta serias dificultades en su desarrollo. Creado por un equipo de veteranos que trabajaron en títulos icónicos como Skyrim, Fallout y The Outer Worlds, el juego fue presentado en la Gamescom Opening Night Live de hace tres años. La intención era ofrecer a los jugadores una experiencia rica, explorando las raíces mitológicas de los Caballeros Templarios en un vibrante paisaje del siglo XII.
Un juego que busca crear la sensación de gran escala
El estudio Something Wicked Games recibió una inversión inicial de 13.2 millones de dólares de NetEase, una cifra que, aunque suena considerable, ha resultado insuficiente para realizar un RPG de gran escala. A medida que el desarrollo avanzaba, el estudio enfrentó despidos masivos, lo que limitó significativamente su capacidad operativa y afectó la ambición inicial del proyecto.
Conscientes de la necesidad de adaptarse a la nueva realidad del mercado, los desarrolladores crearon un segundo prototipo que se distancia del mundo abierto hacia un RPG basado en zonas, añadiendo elementos rogue-lite. Sin embargo, a pesar de estos esfuerzos, la búsqueda de financiamiento adicional ha sido infructuosa. La situación actual del estudio ha dejado a un reducido equipo trabajando arduamente para mantener en marcha el proyecto.
El panorama pospandémico ha generado incertidumbre en la industria del videojuego, con una creciente competencia y cambios en el comportamiento de los jugadores, quienes son cada vez más selectivos y esperan descuentos antes de adquirir nuevos títulos. Las compañías luchan por financiamiento en un entorno que muchos consideran inestable. Jeff Gardiner, cofundador de Something Wicked, expresa su preocupación por la situación, resaltando que han visto a talentos clave partir hacia otras oportunidades, lo que añade presión al desarrollo de Wyrdsong.
A medida que los jugadores continúan sumergiéndose en títulos eternos como Skyrim, la innovación en nuevos proyectos puede verse comprometida, lo que plantea un futuro incierto para desarrollos como Wyrdsong.