El inicio de 2025 no ha sido favorable para NVIDIA, especialmente en el sector de consumo. La serie RTX 50, que prometía un rendimiento sobresaliente, se enfrenta a múltiples problemas técnicos. Desde limitaciones significativas en los ROPS que afectan su rendimiento, hasta fallas reportadas como pantallas en negro y conectores quemados, la situación ha llevado a muchos a considerar el lanzamiento de esta serie como uno de los más desalentadores de la compañía.
Nvidia no para de dar problemas
A pesar de los altos precios en comparación con generaciones anteriores, la demanda de las gráficas RTX 50 ha encontrado un impedimento adicional: la falta de stock. A esto se suman las complicaciones que han surgido en las series RTX 30 y RTX 40, también afectadas por el software. Los controladores 572.xx han causado bloqueos y problemas de rendimiento, extendiéndose entre un número cada vez mayor de usuarios que exigen soluciones.
Trendenciales reportes de desarrolladores de videojuegos sugieren que las últimas versiones de los drivers de NVIDIA no son confiables. En notas de juego de títulos como inZoi y The First Berserker: Khazan, se recomienda revertir a versiones anteriores, específicamente a la 572.83 para usuarios de RTX 50 y la 566.36 para quienes poseen RTX 30 y RTX 40. Esto ha llevado a expertos a aconsejar la utilización de la aplicación DDU para desinstalar completamente los drivers problemáticos antes de revertir a versiones más estables.
En resumen, mientras NVIDIA lucha por afrontar el reto de los problemas técnicos persistentes en sus nuevas gráficas, el mercado sigue lidiando con una habitual escasez de productos. La situación plantea dudas sobre cómo se recordará el lanzamiento de la RTX 50 en los años venideros, en un contexto donde la confianza de los consumidores podría estar en peligro.