Ninguna otra película de terror supo encapsular mejor el miedo en tiempos de COVID, pero casi todo el mundo la ignoró

¿Os acordais del COVID? Qué tiempos, ¿eh? Es posible que pasarais aquellos días viendo películas, pero ninguna os habría marcado tanto como She Dies Tomorrow, dirigida por Amy Seimetz, que fue filmada en 2019, antes de la pandemia de COVID-19. Sin embargo, sus temáticas sobre la ansiedad, el aislamiento y el miedo a la muerte resuenan profundamente con los desafíos que enfrentó la sociedad durante la crisis sanitaria. A través de un enfoque enigmático y deliberadamente opaco, Seimetz invita a la audiencia a confrontar su propia mortalidad, explorando cómo esta percepción afecta las relaciones humanas y la manera de vivir.

Ella morirá mañana por la mañana

La trama sigue a Amy, interpretada por Kate Lyn Sheil, quien se enfrenta a la creencia de que su muerte es inminente. Esta idea se propaga entre su círculo de amigos, generando reacciones que van desde la melancolía hasta decisiones drásticas. A medida que la película avanza, los personajes revelan sus miedos y deseos en un entorno que mezcla el humor negro con la tristeza, mostrando las diversas formas en que la amenaza de la muerte transforma su perspectiva sobre la vida.

El tono de la película se establece desde el principio cuando Amy, atrapada en su propia ansiedad, describe de manera vaga sus relaciones pasadas. Este aspecto de la narrativa —un relato semi-autobiográfico— permite que los espectadores completen los vacíos de la historia, dejando preguntas sin respuesta que sumergen a la audiencia en una experiencia surrealista.

A pesar de sus toques oscuros y su narrativa desafiante, She Dies Tomorrow demuestra ser un comentario incisivo sobre cómo el miedo y la ansiedad han influido en el arte y la cultura contemporánea. Al final, la película se convierte en un reflejo de la incertidumbre de tiempos recientes, tocando fibras emocionales que resuenan incluso en un contexto post-pandémico.