La polémica está servida en el seno de Slack, compañía que durante los últimos meses presumía de la capacidad de su Inteligencia Artificial. La razón: el proceso de entrenamiento que le han hecho pasar a su IA ha sido llevado a cabo recopilando información de los usuarios de Slack sin que ellos mismos hayan dado consentimiento para ello. Esto, como es de esperar, ha generado muchas quejas por parte de sus usuarios.
Una IA entrenada sin consentimiento
Tal y como han revelado usuarios de Slack por redes sociales en los últimos días, la plataforma de comunicación enfocada a empresas ha dejado en su letra pequeña un escueto mensaje avisando de que toda la información depositada en Slack puede ser utilizada para el entrenamiento de su Inteligencia Artificial, Slack AI. Esto, al tratarse de un aviso escondido que podría haber pasado completamente desapercibido, generó numerosas críticas por parte de su comunidad.
Slack, por su parte, quiso dejar claro que, pese a que la compañía está usando los datos de sus usuarios para entrenar sus sistemas basados en IA, cualquiera puede contactar con la compañía para solicitar a nivel personal que sus datos no sean utilizados para el entrenamiento de estos sistemas que aplican machine learning para volverse más eficaces.
Los planes de Slack con la IA
Ya era conocida la intención por parte de Slack de competir en el pujante segmento de la Inteligencia Artificial, un mercado que todavía no está del todo acotado y con un escenario que proporcionará ventaja a las empresas que hayan sabido ocupar este espacio con más rapidez. Es por ello que la compañía ha preferido tomar todos los atajos pertinentes, incluyendo el uso de información de sus usuarios sin haberles consultado sobre ello de manera previa. Todavía pueden optar por negarse a que sus datos sean usados, pero el aviso, para muchos usuarios, llega tarde y a escondidas.
Legalmente, es un problema por el que ya ha pasado otra compañía como OpenAI, y que han resuelto a través de la creación de códigos de buenas prácticas. Al no tratarse de un hecho ilegal en sí, pero sí negativo de cara a la opinión pública, Slack tendrá que plantearse cómo abordar este tema a corto plazo. Porque, incluso a OpenAI le ha provocado denuncias por parte de compañías como The New York Times, después de incumplir un pacto entre ambas compañías por un supuesto error de ChatGPT.
