Desde marzo de 2024, la franquicia de Dragon Ball ha entrado en un estado de incertidumbre tras el fallecimiento de su creador, Akira Toriyama. Su legado se ha visto complicado por la pausa oficial de Dragon Ball Super, la cual había comenzado en 2018, teniendo como resultado la detención del anime y la falta de nuevos capítulos en el manga, a pesar de que Toyotaro, señalado como su sucesor, ha continuado ofreciendo contenido hasta abril de 2025 con el Volumen 24.
Toyotaro ya no está involucrado y recibe duras críticas de los editores
El panorama se oscureció aún más cuando los seguidores del universo de Goku esperaban anuncios positivos para celebrar el décimo aniversario del manga y del anime en la Japan Expo de 2025. En lugar de noticias sobre nuevos arcos narrativos, Toyotaro reveló que había estado trabajando en un manga original titulado Lost Samurai, alejándose por completo del universo de Dragon Ball. Este proyecto marca un nuevo capítulo en su carrera, pero también ha levantado preguntas sobre quién realmente liderará la continuidad de la serie.
Durante el evento, Kazuhiko Torishima, un veterano editor de Dragon Ball, realizó críticas contundentes hacia el trabajo reciente de Toyotaro, señalando que ciertas escenas de combate carecían de dinamismo. Esto intensificó el debate sobre el futuro de Dragon Ball Super, que sigue sin un rumbo claro. A pesar de que Toyotaro ha expresado su deseo de reiniciar el arco de Black Freezer, la decisión final recae sobre Shueisha y Toei Animation, que parecen estar divididos en cómo seguir el legado de Toriyama.
Los fans, aunque frustrados, han aprendido a ser pacientes ante la falta de claridad de la serie. Con Dragon Ball Daima ya terminado y sin anuncios concretos sobre el regreso del anime o del manga, el futuro de Dragon Ball Super continúa sumido en una neblina de incertidumbre mientras los seguidores esperan respuestas claras.