Seguro que te consideras fan de Dragon Ball, ¿verdad? No es raro: casi todo el mundo se lo considera, y con razón: desde su estreno en la Shonen Jump en noviembre de 1984, Akira Toriyama completó 519 capítulos en el mítico manga que se tradujeron en 444 del anime principal, a los que hay que sumar los episodios de GT, Super y Daima, las series principales que componen -más o menos- el canon principal de Dragon Ball. A no ser que quieras meterte en las películas, ya que unas son canon y otras no tanto. Y cuando te pongas absolutamente al día y creas que eres el fan número 1, llegará el momento de… ponerte con los spin-offs. Porque los tiene, y solo los más fans lo conocen. Atento, porque este kamehame no te lo esperabas.
Aquella vez que me reencarné en Yamcha

A estas alturas, Yamcha se ha convertido en poco menos que un meme para los otakus: ese personaje que, sin importar quién tiene enfrente, muere casi por ósmosis, simplemente por el hecho de estar en el lugar equivocado, en el momento menos preciso. Y, por supuesto, su manga no iba a ser menos descacharrante. En este spin-off de 3 capítulos (y uno extra) donde se repasa la serie desde los ojos de un fan que, de alguna manera, se ve reencarnado en Yamcha. Y eso significa, efectivamente, morir todo el rato… ¡Pero también salir con Bulma! Al menos hasta que llegue Vegeta, claro.
Para los más fans es increíble ver cómo Yamcha, de entre todos los personajes, es el que predice todo lo que va a pasar, e intenta evitar sus muertes como sea… O ponerse mucho más mazado para revertir su situación. ¿Es una tontería? Lo es. Pero el dibujo de Dragongarow Lee le da un toque especial y la tontería acaba llegando, aunque sea por unas viñetas, al corazoncito. Por supuesto, no es canon en absoluto, pero eso no te debería impedir echarle un vistazo.
Super Dragon Ball Heroes

En realidad, este anime no es en absoluto canónico: es, de hecho, promoción del juego de cartas y la saga de videojuegos con el mismo nombre, que se puede considerar un regalo para los fans más acérrimos. Es puro fan-fiction basado en subir los niveles de poder, las fusiones, nuevos villanos sin carisma y una animación por debajo de lo que normalmente nos tienen acostumbrado en la saga. Eso sí, si quieres fliparte, esta es la serie que necesitas ver.
Encarnaciones de los protagonistas pero de una dimensión alternativa, Gohan del Futuro convirtiéndose en Super Saiyan Oscuro, un Saiyan enmascarado, la transformación en cuarta fase, Gogeta en super saiyan dios…. Todo vale para promocionar el juego de cartas, y los seguidores de esta versión de Dragon Ball no saben si adorar la propuesta o aborrecerla por completo. Y con razón.
Dragon Ball SD

El estilo SD, tan visto en el manga, es el acrónimo de “Super Deformed”. Goku, Vegeta y compañía se presentan en este manga como cabezones, con las expresiones exageradas y muy cómicas. Durante 19 episodios (y uno especial para promocionar La batalla de los dioses), la serie seguía las distintas aventuras de Son Goku y los suyos, desde el entrenamiento en la Kame House hasta Majin Boo. Después de 4 episodios, el manga fue un éxito y tuvo su propio reboot donde siguió la historia del original de manera más fiel, abarcando la infancia del personaje.
En realidad es comedia (muy japonesa) sobre el propio manga original, así que, si nunca te has acercado a él, la mejor idea es que no empieces a leerlo por las buenas, porque no te va a hacer gracia absolutamente nada. Todo sea dicho: es probable que ni siquiera habiéndolo leído te haga gracia. Las cosas de la risa nipona.

