La película Torrente, presidente, dirigida por Santiago Segura, ha deslumbrado a la audiencia española desde su estreno, recaudando más de 2,3 millones de euros en su primer día. Esta cifra convierte a la película en la mejor apertura del cine español en 15 años, superando incluso a la nueva producción de Pixar, Hoppers, que se había estrenado el fin de semana anterior. A lo largo del fin de semana, la cifra de recaudación ha crecido, alcanzando más de 7 millones de euros, lo que la sitúa como la cuarta mejor apertura en la historia del cine español.
Una película condenada a triunfar
Diez años después de Torrente 5: Operación Eurovegas, Segura regresa a este icónico personaje que tanto ha marcado el cine español. Los seguidores de la saga han acudido masivamente a las salas, seducidos únicamente por el anuncio de su estreno y la promesa de la parodia política que caracteriza la franquicia. En esta nueva entrega, Segura presenta una crítica al panorama político actual de España, abordando temas como el auge de la ultraderecha, sin posicionarse claramente y dirigiendo su sátira hacia diferentes figuras políticas, incluidos el presidente Pedro Sánchez y la formación Podemos.
La película ha sido descrita como un alegato antiwoke por algunos críticos, que apuntan a que la obra se siente más como un comentario antitodo. Santiago Segura ha logrado mantener la esencia soez, marrana y bruta que ha definido a la saga desde el principio, llevando a su personaje a un contexto muy actual que resuena con las inquietudes del público.
Con el ímpetu de su gran apertura, Torrente, presidente tiene todas las papeletas para convertirse en una de las películas más vistas del año en España, consolidando aún más el legado de la franquicia y del propio Segura en el mundo del cine.