Netflix sigue con sus estrenos veraniegos con una nueva adaptación cómica de un clásico literario que sonará a los fans de lo medieval: El Decamerón (The Decameron). Inspirada en la obra homónima de Giovanni Boccaccio escrita en el siglo XIV, esta nueva serie busca llevar a nuestros tiempos esta mezcla única de drama, humor y elementos históricos… muy a su aire.
Sin duda, El Decamerón se acerca a la irreverencia y el tono desinhibido de Juego de Tronos, pero con una dosis mucho mayor de comedia. Vamos, no esperéis dragones ni épicas batallas de justas, peor sí bromas sobre la peste bubónica y todo lo que contrajo en su momento.
Escapando de la peste
La trama de El Decamerón nos sitúa en el año 1348, cuando la peste negra arrasa con Florencia. En este contexto, un grupo de nobles, en busca de escapar de la mortal epidemia, se retira junto a sus sirvientes a una lujosa villa en la campiña italiana. Pero lo que inicialmente se presenta como unas vacaciones hedonistas, regadas con vino y desenfreno sexual, pronto se transforma en una lucha desesperada por la supervivencia a medida que la cuarentena se prolonga.
Giovanni Boccaccio escribió El Decamerón como una colección de cien relatos contados por diez jóvenes nobles que se refugian de la peste. Pero la serie de Netflix, creada por Kathleen Jordan, toma esta premisa y la transforma en una comedia negra telenovelesca. Los personajes, al igual que en la obra original, se turnan para contar historias que oscilan entre lo ingenioso y lo desenfrenado, pero con un giro moderno que explora la disparidad de clases y las tensiones sociales en tiempos de crisis, recordando al espectador las experiencias recientes con la pandemia de COVID-19.

Para capturar el tono cómic de la serie, se ha elegido a un elenco conocido por su talento en la comedia. Entre ellos destacan Tony Hale (Veep), Zosia Mamet (Girls), Saoirse-Monica Jackson (Derry Girls), y Tanya Reynolds (Sex Education). La producción está a cargo de Jenji Kohan (Orange Is the New Black), y la dirección de los episodios está en manos de Michael Uppendahl (Ratched, American Crime Story).