Las extensiones de Google Chrome o Mozilla Firefox forman parte de nuestro día a día. En numerosas ocasiones hemos hablado de ellas por aquí, ya que ofrecen decenas de añadidos al navegador para sacarle partido a este. Ahora bien, algunas son muy nocivas, así que te contamos cuáles son los tipos de extensiones que jamás deberías instalar en tu navegador.
Hover Zoom
Aunque esta extensión no está ya en el bazar de Google Chrome, es bastante probable que la tengas instalada –nosotros la hemos llegado a tener-. Hover Zoom era una extensión que te permitía ampliar las imágenes que veíamos en pantalla. Gracias a esto nos acercábamos a la instantánea en pocos pasos. ¿Qué sucedió? Pues que la extensión era un foco de malware y estaba infectando los PCs de millones de usuarios en todo el mundo. Quítala si la tienes… y ni se te ocurra instalarla si la ves.
Antivirus
Un clásico. Tras la llegada de Windows Defender, tener un antivirus en tu navegador es una tontería. Sólo vas a conseguir que Google Chrome consuma más Memoria RAM de lo que ya hace. Al final, lo único que obtienes son problemas de rendimiento y hasta posibles incompatibilidades con los programas de defensa.

Barras de búsqueda
Creemos que esto lo sabes de sobra, pero nunca es mal momento para recordarlo. Huye de toda barra de búsqueda que se quiera meter en tu navegador. Las probabilidades de que te metan algún malware son tan altas que no merece la pena comprobarlo. Además, Google Chrome tiene por defecto a Google, ¿para qué quieres jugártela contando con el navegador estrella?

Bloqueadores
Los bloqueadores de publicidad o de imágenes pesadas no son tan positivos como la gente cree. Muchos de ellos consumen muchos recursos, a lo que hay que sumarle lo que ya demanda Google Chrome. Nuestra recomendación es que intentes evitarlo y a través de tu antivirus o Windows Defender habilites aquellas webs que sean potencialmente peligrosas. Mucho mejor que sobrecargar Google Chrome.