Un análisis del videojuego Resident Evil Requiem, publicado en Videogamer.com, ha generado controversia tras descubrirse que fue redactado por una inteligencia artificial. Este hecho ha puesto en entredicho la autenticidad de las críticas disponibles en plataformas como Metacritic, donde la revisión, atribuida a un supuesto autor llamado Brian Merrygold, había obtenido una calificación de 9/10. No obstante, investigaciones posteriores revelaron que el perfil de Merrygold en la plataforma llevaba el archivo de imagen “ChatGPT-Image-Oct-20-2025-11_57_34-AM-148×148.png”, sugiriendo que es un pseudónimo generado por una IA.
La IA no tiene lugar en Metacritic
Este incidente se produce en un contexto más amplio, ya que Videogamer fue adquirido por Clickout Media en agosto de 2025, y la nueva dirección ha llevado a la eliminación del personal editorial con el fin de centrarse en la generación de contenido automatizado, en su mayoría relacionado con juegos de casino. Este cambio ha llevado a una producción de artículos como “Los mejores casinos de criptomonedas en Malasia para 2026”, desviándose del enfoque tradicional de los videojuegos.
Metacritic, al tomar conocimiento de la situación, ha reafirmado su política de no incluir críticas generadas por IA y ha garantizado que se eliminarán inmediatamente si son detectadas. La plataforma subrayó la importancia de mantener la integridad de las críticas, dada su significativa influencia en las ventas de videojuegos. Ejecutivos de la industria han apuntado que los puntajes en Metacritic pueden afectar gravemente los resultados comerciales de los desarrolladores, como fue el caso de Obsidian y su título Fallout: New Vegas.
Además, el uso creciente de contenido de IA puede impactar negativamente en la diversidad de opiniones, favoreciendo a obras más convencionales y menos desafiantes. Esta situación ha planteado preguntas sobre el futuro de la crítica de videojuegos en un entorno cada vez más dominado por la automatización.