La desarrolladora Jagex, conocida por su icónico MMORPG RuneScape y su versión Old School RuneScape, se encuentra en el ojo del huracán tras realizar una encuesta que ha generado un fuerte descontento entre sus jugadores. En el cuestionario, se exploran ideas sobre la implementación de “anuncios in-game” y opciones de suscripción con precios que alcanzan hasta 350 dólares al año. Esta situación ha llevado a que numerosos usuarios critiquen lo que consideran una intención oculta de introducir cambios no deseados en la experiencia de juego.
La reacción de los fans ha sido inmediata: una oleada de cancelaciones
Las comunidades de RuneScape y Old School RuneScape han respondido con una ola de cancelaciones de suscripciones, viendo la encuesta como un ‘globo sonda’ para medir la aceptación de estas medidas. Los jugadores expresan su preocupación por el futuro del juego, temiendo que estas propuestas no sean meras opciones, sino pasos hacia una monetización más agresiva y la posible fragmentación de la comunidad.
Ante la creciente controversia, Jagex ha tenido que aclarar su postura, asegurando que la encuesta es simplemente una herramienta para recolectar feedback y no representa cambios confirmados. En su comunicado, la empresa recalca que “cualquier cambio potencial en las opciones de membresía no impactará en el equilibrio del juego o en la disponibilidad de contenido in-game”. Jagex también ha enfatizado que no hay planes para incluir publicidad en la membresía base del juego, intentando calmar las inquietudes de la afición.
A pesar de estas aclaraciones, el descontento en la comunidad sigue latente, y muchos jugadores han manifestado su intención de abandonar RuneScape y Old School RuneScape. Con el tiempo, será crucial observar cómo evoluciona esta situación y qué decisiones tomará Jagex en respuesta al feedback de sus jugadores, ya que el futuro de uno de los MMORPG más queridos del mundo podría estar en juego.