Starlink, la empresa de Internet vía satélite de Elon Musk, ha decidido finalmente acatar la orden del Tribunal Supremo brasileño de bloquear el acceso a Twitter (X) en el país después de que sus activos fueran congelados como medida coercitiva.
En un primer momento, Starlink comunicó al regulador de telecomunicaciones Anatel que no cumpliría con la orden hasta que el juez Alexandre de Moraes, responsable del fallo, diera marcha atrás. Sin embargo, la compañía ha publicado en Twitter un comunicado en el que anuncia que cumplirá la orden: “independientemente del trato ilegal (sic) dado a Starlink al congelar nuestros activos, estamos cumpliendo la orden de bloquear el acceso a X en Brasil”.
El juez De Moraes congeló las cuentas de Starlink en Brasil la semana pasada para forzar el pago de multas acumuladas por Twitter en el país, que superan los tres millones de dólares. El Tribunal Supremo de Brasil también confirmó por unanimidad el bloqueo de la red social por la negativa de Twitter a nombrar un representante legal en el país, una figura necesaria para recibir notificaciones judiciales y ejecutar órdenes, como la eliminación de cuentas por desinformación.

Elon Musk ha criticado duramente a De Moraes, refiriéndose a él como un “tirano malvado” y acusándolo de violar la libertad de expresión. Musk y sus seguidores han argumentado que el juez está actuando de manera autoritaria para censurar la expresión política en Brasil, mientras que otros expertos, como Marietje Schaake de la Universidad de Stanford, ven en este conflicto una manifestación del creciente poder político y provocador de los líderes tecnológicos.
Aunque la decisión de Starlink de acatar la orden puede ser un alivio para muchos de sus clientes en Brasil, especialmente aquellos en zonas rurales que dependen de su servicio para acceder a Internet, la empresa tiene por ahora una cuota de mercado bastante pequeña en comparación con los proveedores tradicionales.