Netflix, de un tiempo a esta parte, parece haber decidido que lo de apostar por la creatividad y los autores es cosa del pasado. Todas sus nuevas series son iguales, con un riesgo medido, creadas más por un comité regulador que por una persona realmente apasionada. Atrás quedan los tiempos de Love, Glow, Master of None o de I think you should leave, sepultadas entre true crimes, series de amoríos y clones para tener de fondo que funcionan bien para el público menos exigente, pero han creado el paradigma de la “serie Netflix”. Por suerte, siempre tendremos a Zerocalcare.
Este Netflix no me hará mala persona
Zerocalcare, probablemente el autor de cómics italiano más popular de la década, autor de un buen puñado de novelas gráficas desde el éxito de La profecía del armadillo en 2011, es también una de las pocas voces que quedan en Netflix con poder autoral. Suyas fueron las fabulosas Cortar por la línea de puntos y Este mundo no me hará mala persona y ahora, tres años después de aquella, presenta su nueva maravilla: Por cuatro perras. Y ha vuelto a dejarme con la boca abierta.
Si en su primera serie hablaba (entre muchas otras cosas) del arrepentimiento juvenil y de envejecer, y en la segunda planteaba la guerrilla urbana y la revolución como única manera de seguir adelante, en esta tercera ocasión se dedica a hablar de los problemas monetarios de la clase media, la violencia de género y aceptar a tus amigos en su proceso de maduración. Aunque suenan a temas muy serios, en realidad Zero lo hace con una comedia rápida, estresante, inteligente, repleta de guiños y referencias, animada de forma exquisita por un equipo al que se hace referencia varias veces a lo largo de las series.
Zerocalcare es un cronista millennial tan cansado por el día a día como cualquiera de nosotros, un punki que no bebe, fuma ni se droga, pero sí lucha por la justicia social: es el único de sus amigos al que le ha ido realmente bien, y su labor es ayudarles, contar su historia, darles la mano sin dejar de lado sus raíces. Es más fácil empatizar con un señor de mediana edad que se ha podido pagar la hipoteca que con los ricos que normalmente salen por televisión, en mansiones y montados en yates privados. Por cuatro perras demuestra que las vidas más interesantes son las que ocurren entre calles, semáforos, coches, amistades, bares y espacios compartidos.
Como Zero ha demostrado a lo largo de sus cómics, sabe hacer reír y hacer llorar a partes iguales: aunque es fácil soltar una carcajada con alguna de sus quejas sobre la sociedad, es inevitable que al final no te deje el corazón en un puño… Aunque vayamos preparados después del demoledor final de Cortar por la línea de puntos, que marcó un punto de inflexión en las series animadas de Netflix y demostró que había vida más allá de BoJack Horseman.
Si alguna vez has visto una de sus series en el catálogo y has decidido pasar de ella creyendo que sería típica, aburrida o extraña, esta es tu señal para que empieces a ver Cortar por la línea de puntos y termines Con Cuatro Perras. Zerocalcare es italiano, pero también global, uno de los mejores narradores del streaming actual y esa voz de la conciencia que merece la pena revisar de vez en cuando. Y si le das una oportunidad, te aseguro que vas a adorarle, porque, entre todos, no dejaremos que este mundo nos convierta en malas personas.