El protagonista de ‘Han Solo’ no tiene ningún interés en volver a ‘Star Wars’, y es comprensible

Si yo hubiera participado en Star Wars, francamente, intentaría explotarlo tanto como pudiese. Convenciones, series secuela, lo que haga falta con tal de poder jubilarme pronto. Sin embargo, no es el caso de Alden Ehrenreich, que después de tener la menor recaudación de la historia de una peli de la franquicia (con permiso de The Mandalorian and Grogu) con Han Solo ha decidido colgar el traje del cazarrecompensas para siempre. O al menos, eso parece.

En un universo muy, muy lejano tampoco va a pasar

Hace poco, los fans de la saga empezaron a postear en Twitter (o X, como prefieras) pidiendo Han Solo 2, pero en Disney están ignorando su clamor… y al actor parece que le da lo mismo. Cuando le han preguntado cuándo volverá a calzarse las botas de Solo, ha respondido simplemente “Ni idea”. Es más, cuando le han insistido en que podía volver al estilo de Andrew Garfield en Spider-man: No way home, simplemente ha dicho “Oh, interesante. Veremos”. No tiene pinta de que lo veamos.

Aunque no sabemos qué es lo que está pensando Disney con la nueva dirección de Lucasarts, lo cierto es que el actor parece estar de vuelta de todo. Al fin y al cabo, le hemos visto últimamente en Weapons, Oppenheimer o Ironheart, y no necesita Star Wars para salir adelante. Es normal que después de lo mal que le trató el público no se trague las peticiones online y simplemente quiera pasar página.

Obviamente, un actor cuya carrera cayó en el olvido durante años por culpa de Star Wars no va a querer volver a dicha saga ni a tiros, pero… Hay que recordar que ahora mismo la saga solo tiene Star Wars: Starfighter en el horizonte cinematográfico. ¿Quién sabe lo que está por venir? Si esta película demuestra que puede haber acción galáctica sin necesidad de enmarcarla en una trilogía, es posible que tengamos sorpresas dentro de unos años. Si la Fuerza nos acompaña, al menos.

Uno de los superhéroes más olvidados de los 90 volverá por todo lo alto en cines… Siempre que su autor esté contento con el guion

En mayo de 1992, en plena crisis de los superhéroes, Todd McFarlane publicó el primer número del personaje destinado a acabar con el reinado de Marvel y DC: Spawn. Fue un exitazo que vendió 1,7 millones de ejemplares, y la saga continúa hasta nuestros días, ya a punto de pasar de los 400 números (sin contar sus múltiples spin-offs). En plena Spawn-manía, Hollywood decidió hacer una película sobre el héroe en 1997, que fue un éxito moderado. Sin embargo, desde entonces no hemos vuelto a saber de otra adaptación… hasta ahora.

Un héroe demoniaco

La nueva versión de Spawn se anunció en 2015, con un guion acabado por el propio McFarlane, pero más de una década después aún no sabemos nada. En 2024, el creador confirmó que, ahora sí que sí, el guion se había terminado con el nombre de King Spawn… pero ahora acaba de confirmar que sigue sin estar convencido del todo. Vamos, que igual no vemos a Spawn en pantalla grande nunca más.

“Estamos intentando conseguir el guion adecuado. Sé que es frustrante para todo el mundo, especialmente para mí. No lo he cerrado porque no estoy leyendo lo que tengo en mente. Lo que pasa es que la gente se toma demasiadas libertades o es demasiado fiel”. Según McFarlane, no tiene sentido hacer otra historia de orígenes: hay 380 números del cómic en los que basarse, y no entiende la manía de basarse en los cuatro o cinco primeros.

Desde luego, tiene muy claro cómo debería ser: “Oscura, cruda e incómoda. Cuando veo ejemplos como Obsession o Backrooms, pienso ‘El público consumirá esto’. No necesitamos hacerlo a lo superhéroe. De hecho… Deberíamos intentar hacer algo diferente porque no tendremos el presupuesto de 200 millones de otras películas de superhéroes”.

Tiene razón, conste. Con el tiempo, veremos más cosas como Clayface, triunfe o no en taquilla, por esa sencilla razón: son obras originales, arriesgadas, diferentes y, sobre todo, mucho más baratas que el Spider-man de turno. Y si tiene éxito, ya veremos lo que pasa con la inevitable secuela.

Matthew Lillard, avergonzadísimo tras aparecer en ‘Scream 7’. No porque la película sea malísima, conste

Soy muy, muy, muy fan de Scream. Es la saga que me enganchó al cine de terror, y su constante referencia meta me ha fascinado durante décadas. El comentario en base a los psicópatas y el cine de su primera parte, y más adelante las bromas en torno a las secuelas, las trilogías, los remakes, los reboots y el “terror elevado” ha sido una evolución fascinante de vivir. Hasta que llegó Scream 7, que directamente se convirtió en el tipo de películas que la saga siempre ha parodiado. Sin embargo, Matthew Lillard, que volvió a la saga tras muchísimos años, no se arrepiente de que sea malísima, sino de algo mucho más grave.

¿Te gusta que echen a gente de películas de terror?

Todo empezó cuando, en 2023, Melissa Barrera fue despedida fulminantemente de Scream 7 por postear comentarios en redes sociales a favor de Palestina, en el inicio del genocidio israelí. El guion tuvo que cambiar de arriba a abajo, y, de alguna manera, Kevin Williamson, el nuevo director (y guionista original de la franquicia) llamó a Lillard para que volviera a interpretar a Stu Macher, uno de los asesinos de la primera Scream. Por supuesto, aceptó sin dudarlo… y ahora se arrepiente.

“Melissa Barrera, que es una actriz buenísima, fue despedida por lo que dijo sobre Palestina, lo que empezó a pasar en Israel. Es una puta mierda y muy duro, y está en el lado correcto de la historia. Cuando empiezan a echarte de tus trabajos, a veces las cosas lo merecen… Cuando le pasó a Melissa, todo el mundo no se puso de su lado. Pero ella sabía lo que estaba pasando. El mundo entero debió haber saltado y dicho ‘Tiene razón’. Y no lo hizo. y es brutal”. Él tampoco lo hizo, claro.

Lillard, sin embargo, aceptó lo que le dieron: “Volví a hacer Scream y me llamaron la atención. Y dije ‘Oh, joder, es brutal’. Me siento fatal. Me siento avergonzado. Porque en ese momento estaba emocionado de volver y no pensé en Melissa y su viaje. No dijo que no. Me da vergüenza, esa es la verdad… La cagué. Estoy en el lado incorrecto de la historia por eso. Aún me gusta estar en la película, pero puede que no haya sido la mejor idea”. Más vale tarde que nunca, Matthew.

¿Qué está pasando con la audiencia de ‘The Gentlemen’? Tras una primera semana terrible, ha subido hasta las nubes

La semana pasada, todo el mundo en la industria estaba preocupado por el maltrato de Netflix a sus segundas temporadas, que está llevando a un disparate tras otro en las audiencias. Pero, de repente, ha pasado lo inesperado: tras una primera semana lamentable, The Gentlemen, la serie de Guy Ritchie, ha pegado un subidón inesperado. Y en un mundo, el del streaming, donde se empeñan en que tan solo tengan importancia los primeros fines de semana es, como poco, digno de comentar.

Mejor a la segunda

La primera semana de lo nuevo de The Gentlemen fue un horror, perdiendo casi la mitad de los espectadores que tuvo en la temporada 1. Sin embargo, para sorpresa de todos… en el segundo fin de semana se ha convertido en el número 1 de las series de habla inglesa, con 9,9 millones de espectadores. Por comparar, durante los primeros días empezó en el top 3 y tan solo 6,7 millones, demostrando que, a veces, simplemente hay que dar tiempo a los espectadores.

Ha ayudado un boca-oreja fantástico, que la ha comparado con El Padrino, aunque, todo sea dicho, aún no ha llegado a los números que hizo en 2024, cuando sobrepasó los 12,2 millones de visionados en los primeros 3 días. Con todo, no parece que en Netflix estén muy preocupados, porque esta temporada 1 también ha vuelto a los tops mundiales, situándose en el top 3. Vamos, que aunque no haya sido igual de potente, la tercera tanda de episodios está garantizada.

Si todo sigue así, The Gentlemen debería seguir en el top 10 de Netflix mucho más de lo que lo hacen sus series normalmente (reconozcámoslo, se consideran de usar y tirar). Y es la demostración de que incluso en un mundo predecible como es el de los servicios de streaming aún puede haber sorpresas… y hacer que sus críticos nos comamos nuestras palabras.

Lo de ‘Spider-man: Brand New Day’ es sencillamente épico: acaba de batir el último récord que le quedaba en taquilla

Cuando se estrenó Spider-man: Brand New Day y empezaron a salir los datos de taquilla, todos nos volvimos un pocos locos: ¿Se convertiría en la película más taquillera de la historia en todo el mundo? ¿Acaso sería la primera en batir los 3000 millones de dólares? ¿Estábamos ante la cinta que salvaría para siempre al mundo del cine? La respuesta es que casi sí, pero no. Cuando quedó claro que sería imposible vencer a Vengadores: Endgame y Avatar, situándose en el top 3 (que ya quisieran muchas), solo quedó un récord por batir. Y lo acaba de lograr.

Un sable láser que hace “¡Thwip!”

Aunque le ha costado 7 semanas y media, Disney por fin se ha vencido a sí misma en la taquilla estadounidense, y oficialmente Spidey ha ganado a El despertar de la Fuerza, el episodio VII de Star Wars que llevaba imbatido desde 2015. Concretamente, aquella se quedó en 936,6 millones de dólares y la de Marvel la acaba de superar con 100.000 dólares más (y sumando, claro).

Ya es tan oficial que la propia cuenta de Lucasfilm ha celebrado el triunfo en su cuenta de Instagram: “Impresionante. Muy impresionante. Desde una galaxia muy, muy lejana, todo el mundo en Lucasfilm envía felicitaciones enormes a Destin, Tom, todo el mundo en Sony y Marvel, y todo el equipo tras Spider-man: Brand New Day marcando un nuevo récord de taquilla doméstico y tomando la corona de Star Wars: El despertar de la Fuerza”. Sin rencores. Al fin y al cabo, todo queda en casa.

Ha tardado un poquito más de lo que esperaba, pero ya es oficial… aunque puede que con Vengadores: Doomsday cerca, el reinado de Spidey no dure mucho. Habrá que verlo, pero, de momento, solo nos queda celebrar. En Marvel no debe quedar ya champán por descorchar, desde luego.

‘Hogwarts Legacy’ apartó a JK Rowling de su producción. La nueva ‘Harry Potter’ la abraza, porque los tiempos han cambiado

En tan solo tres años, todo ha cambiado una barbaridad. El mundo se ha vuelto más agrio, más antipático, menos amable para todo el que quiere seguir hacia adelante sin mirar hacia detrás. Y creo que nada lo ejemplifica mejor que los dos últimos grandes productos relacionados con Harry Potter: Hogwarts Legacy y la serie de HBO Max. Mientras que el primero anunció a bombo y platillo que JK Rowling no tenia nada que decir en su desarrollo, la segunda ha hecho todo lo contrario. ¿Por qué? Pues porque son los vientos que tocan: reaccionarios.

Qué rowllo

Aunque muchos famosos, ante los varapalos online, han decidido dar un giro de 180 grados y aprender de sus errores, la escritora de Harry Potter se ha enrocado en sus posturas tránsfobas y sus discursos de odio. Y lo que antes era motivo suficiente para no comprar nada relacionado con ella, ahora es motivo para, precisamente, hacerlo. Es lo que hay: Internet es más áspero que la lija.

Cuando a Casey Bloys, director de HBO, le han preguntado si las opiniones controvertidas de Rowling han creado alguna dificultad con la producción, ha respondido claramente: “Ni siquiera un poco”. Es más: cuando después le consultaron si seguía desarrollando la serie junto a ellos, contestó “Sí, absolutamente”. Solo quiero recordar que aún no ha tenido lugar su fusión con Paramount, un bastión de la ultraderecha en los medios. Y ya estamos en estas.

Por cierto, también ha confirmado que podemos irnos olvidando de ver una nueva temporada anualmente, porque no les da tiempo a hacerlas… pero tampoco tardarán dos años en montarlas. Vamos, que, efectivamente, los niños tendrán el síndrome de Stranger Things cuando la cosa termine en, con suerte, 2034 ó 2035. A saber lo que opinamos entonces de Rowling, claro. Con ello cuentan.

¿Cuántas veces ha atrapado el Coyote al Correcaminos? ¡Son más de las que crees!

Con el éxito (aunque le pese a Warner) de Coyote vs ACME, no somos pocos los que nos hemos puesto a repasar los episodios clásicos de Looney Tunes, empezando por el primer corto estrenado en cines el 17 de septiembre de 1949, Fast and Furry-ous (no, nada que ver con Vin Diesel). Desde entonces, Chuck Jones, que tenía clarísimo cómo eran los personajes, creó 15 años de historias (24 cortometrajes) que marcaron para siempre las personalidades del Correcaminos y el Coyote. Uno siempre se escapa, otro siempre falla al atraparle… ¿O quizá no fue siempre así? Sorprendentemente, a lo largo de la historia de estos personajes ha habido muchas más veces de las que creemos en las que Wile E. Coyote ha triunfado… aunque solo sea para fracasar monumentalmente justo después.

El último beep-beep

Todos los cortos del Coyote y el Correcaminos son básicamente el mismo: el Coyote tiene un plan perfecto para atrapar a su presa, pero algo sale mal, acaba cayendo desde lo alto, explotando o hecho un acordeón. El público se ríe a carcajadas, su rival dice “Beep-beep” y seguimos hacia adelante. Sin embargo, si buscas en Internet, encontrarás que hay un momento en el que el Coyote atrapó al Correcaminos. Es, sin duda, el más famoso: se emitió en televisión el 21 de mayo de 1980, durante un especial de Bugs Bunny con nuevos segmentos animados, y Chuck Jones volvía a uno de sus dúos favoritos una vez más para darle una especie de final. A su manera, claro.

Tras una clásica persecución de 9 minutos de duración (el episodio más largo del Coyote y el Correcaminos), ambos acaban persiguiéndose por una serie de tuberías que cada vez se hacen más pequeñas. Al salir, son dibujos en miniatura, así que deshacen lo andado… Solo que el pájaro sale a tamaño normal y el depredador en miniatura. Cuando por fin va a clavarle el cuchillo y el tenedor saca dos carteles donde explica su trágico destino: “Vale, listillos, siempre quisisteis que le pillara… ¿Y ahora qué hago?”. Sin embargo, esta no es la única ocasión en que el eterno perdedor consiguió su objetivo.

En 1966, una extraña remesa de cortos (horrorosos, por cierto) nos dio como extraño regalo The Solid Tin Coyote, donde nuestro héroe construía un coyote robótico gigantesco y… ¡Conseguía atrapar a su presa! El único problema es que, como toda IA, no entendía las reglas bien, y en vez de comerse al Correcaminos, se comía al Coyote, echando todo el plan por la borda. En los cortometrajes de Looney Tunes Cartoons, que duró desde 2020 hasta 2024, un grupo de Coyotes por fin podía hacerse, tras una combinación de trampas, con el plumífero. ¿El problema? No se pusieron de acuerdo con quién se lo comía, y consiguió escapar durante el debate. Hay varios cortos más de esta época donde consigue echarle el guante, pero forma parte del gag y siempre escapa, así que no lo consideraremos como tal a efectos prácticos.

Incluso en algunos sketches hechos exclusivamente para televisión, consigue atraparlo… Solo para que un dibujo, sin motivo alguno, le dispare, dejando la caza sin finalizar. Bastante injusto, si me preguntan, hasta para los estándares de los Looney Tunes. En los peores tiempos de la franquicia, a inicios de los 2000, llegaron a hacerse unos cutres cortometrajes con Flash donde la Abuelita, ahora jueza, dictaminaba que el Coyote podía comerse al Correcaminos… Y aunque este escapara, eh, es lo más cerca que ha tenido a zampárselo realmente. Eso sí: no os recomiendo ver estos cortos, porque pueden lanzar una bomba directa a vuestro corazón más nostálgico.

Depende de lo que consideres como “pillar al Correcaminos”, pero personalmente diría que lo ha conseguido 5 veces, muchas más que el clásico “Lo consiguió una vez, pero era demasiado grande para él, y ya está”. Aparte de versiones apócrifas (como las de Padre de Familia o similares), y después de que en Coyote vs ACME dejen claro que uno no puede vivir sin el otro, creo que podemos decir claramente que jamás veremos al Coyote comiéndose al Correcaminos en serio, con una noche de buffet libre de alitas. No mientras en la carretera se siga oyendo un “beep-beep”.

Ya es oficial: ‘Resident Evil’ es una de las mejores adaptaciones de videojuegos de la historia y la mejor película de la franquicia

Aunque aún hay muchos seguidores a ultranza de la saga de videojuegos que siguen enfadados por el acercamiento de Zach Cregger a Resident Evil, lo cierto es que los que la han visto solo hablan maravillas de ella. Por algo será. Hemos sufrido mucho durante infinitas secuelas, reboots y re-adaptaciones que no han llevado a nada, y tener por fin una buena película de la saga es algo tan inaudito que muchos han elegido no creer pese a la práctica totalidad de críticas positivas.

Una saga que ya no es zombi

De hecho, no son pocos los que la llaman, directamente, la mejor adaptación de un videojuego de todos los tiempos, lo que, a estas alturas, son palabras mayores. Mark Cassidy, por ejemplo, opina que “puede no mostrar personajes e historias reconocibles, pero al marcar la tensión sin fin de los juegos, Cregger ha dado la versión más fiel hasta ahora. Muy sangrienta, muy divertida y me hizo saltar al menos 3 veces (y no es fácil).

Si prefieres no creerle, escucha a Jordan Moreau, de la mismísima Variety: “Zach Cregger es el puto amo y Resident Evil una de las mejores adaptaciones de videojuego jamás hechas, y una de las mejores películas de terror recientes. 10/10”. ¿Y qué opina un experto como Moviedeaths? “Me. Cago. En. La Puta. Es una clase maestra de dirección y genuinamente una de las experiencias más disfrutables y locas que he tenido en una sala de cine. ¿Y Austin Abrams? Podría ver a este tío reaccionar a la locura que le pasa alrededor durante dos horas con cero quejas”. Poca broma.

De hecho, no hay opiniones negativas, entre gente diciendo “La primera mitad es casi perfecta y la segunda pierde un poco pero aún así es genial, muchísimos guiños a los juegos, humor y, madre mía, algunos de los mejores sustos que he visto” y “Aprieta el acelerador en la primera escena y nunca le da al freno”, estamos ante una de las mejores películas de terror de los últimos años y, sin duda, uno de los mejores videojuegos llevados a la gran pantalla. Ahora solo falta que los fans lo acepten y dejen de quejarse en redes sociales.

Va a ser una de las protagonistas de los Óscar, y obviamente tenía que ser la elegida por España

Netflix este año tiene muy claro que su película “de Óscar” no va a venir de Estados Unidos, sino de un país extranjero. Después de la Academia se abriera a cine de todos los sitios del mundo con el éxito de Parásitos y las nominaciones de El agente secreto, Emilia Pérez, Aún sigo aquí, Anatomía de una caída o Sin novedad en el frente, era cuestión de tiempo que alguien lo apostara todo a una película extranjera. En este caso es La bola negra, una cinta española de Los Javis que no pocos ponen en las listas de lo mejor del año… y que huele a éxito en la gala.

Amor, muerte y deseo en España

La bola negra, dirigida por Javier Calvo y Javier Ambrossi, no solo les hizo ganar el premio a mejor dirección en el Festival de Cannes, sino que decenas de insiders dan por hecho que estará nominada, como poco, a mejor película, mejor guion adaptado y mejor dirección en los premios de la Academia. De momento, España ha hecho lo que debería ser obvio: mandarla a competir al Óscar como mejor película de habla no inglesa.

La bola negra se enfrentaba a dos auténticas maravillas como El ser querido y Los Domingos, que en otra ocasión habrían tenido más posibilidades de entrar en la categoría. Sin embargo, en este caso estaba todo más que cantado: solo podía ser La bola negra, que se enfrentará a algunas de las películas más potentes del año, como Fjord, Coward, Rose, All of a sudden o Possible Love. Vamos, que no lo va a tener nada fácil.

Los Javis, pareja artística (y antes sentimental) ya deslumbraron al público internacional con series como Veneno, tras la que les ofrecieron rodar en Hollywood directamente, La Mesías o Paquita Salas, pero llevábamos esperando su segunda película desde su debut con La Llamada. Ahora no tiene ninguna pinta de que esto se vaya a frenar. La era de Los Javis acaba de empezar.

Zack Snyder insiste en que no es fascista, y que hizo “la película más gay de la historia”

¿Cuál sería, para vosotros, la película “más gay” de la historia? ¿Quizá Las aventuras de Priscilla, reina del desierto? ¿Pride? ¿Hedwig and the angry inch? ¿Bottoms? Bueno, pues Zack Snyder, como hombre cis-hetero, ha dicho que no: que es una suya. Concretamente, 300… cuyo tono LGTB no estaba, desde luego, pensado de primeras y fue una inferencia posterior del público. Lo que sea para tratar de defenderse de las críticas feroces contra su última película, que incluso piden que le pongan para siempre a 100 metros de una cámara para que no pueda volver a cometer crímenes así.

No soy un fascista, de verdad

“Solo había 1200 personas en el cine y hay miles de comentarios. Había uno que dijo ‘No la he visto pero estoy seguro de que es horrible’. Y mira: te guste o no, da más ganas de hacer click ‘¡Odio a Zack Snyder! ¡Es un fascista!’ que decir ‘Vi la película y estuvo bien’. A nadie le importa una mierda eso. Y obviamente, no soy un fascista, ha afirmado tratando de rebajar la tensión sobre The Last Photograph, que se ha convertido en la protagonista del festival de cine de Toronto a su pesar.

No es la primera vez que le llaman fascista, y se ha acostumbrado: de hecho, cuenta que en la rueda de prensa después de proyectar 300 le preguntaron exactamente lo mismo… Y su visión sobre la película es muy distante del fascismo. Obviamente estoy a favor de los gays. Hice la película más gay jamás rodada. 300 es una de las películas más gays jamás hechas. Siempre digo ‘Mira, hay pocas películas donde la gente entró siendo hetero y salió siendo gay, y 300 es una de ellas'”. Okey, Zack.

Por supuesto, Snyder también hace alusión en la entrevista al momento más bajo de su vida: cuando su hija se había suicidado y Joss Whedon pasó a dirigir La liga de la justicia. “Pregunté ‘¿Cómo va la película?’ y me dijeron ‘¡Va bien! Están haciendo algunos reshoots’, y yo pensé ‘Ah, vale’. Debbie fue a ver esa versión, volvió y me dijo ‘No puedes ver esta película jamás’. Es exactamente lo que el público ha dicho de The last photograph, por lo visto.