No todas las noticias relacionadas con el cine pueden ser sobre glamour, estrenos, tráilers y actores guapísimos posando en alfombras rojas. A veces, bueno, hay que hablar de lo que nadie quiere hablar: Tom Hanks, Martin Short y Steve Martin compitiendo por ser el primero en tener una colonoscopia. Me gustaría que esto fuera el inicio de un chiste o algo parecido, pero es la mera realidad del día a día en Hollywood. Para cagarse.
Carrera al baño
Si piensas en las casas de los actores probablemente imaginas grandes mansiones repletas de esculturas, millones saliendo por la puerta de una de sus miles de habitaciones, cenas con langosta, puro y postre… Pero, por lo visto, la realidad es mucho más mundana de lo que parece, al menos si te crees lo que cuenta el mismísimo Tom Hanks: “Cada cinco años más o menos llega esa fecha mágica, nos juntamos, comemos gelatina y competimos por ver quién es el último en ir al baño. Y va mano a mano“.
Así es: los tres míticos actores compiten por ver quién es el primero en hacerse la colonoscopia de turno el día siguiente, y para ello utilizan un sistema de lo más simple: “Estamos luchando con nosotros mismos y jugando a las cartas, porque el primero en ir será el último en la colonoscopia. El último en ir será el primero, así que todos estamos diciendo ‘No, yo… ¡Tengo que ir!’ y entonces vas y no puedes aguantarte”. Ah, el glamour.
Y diréis: ¿Cómo es posible esta competición? ¿Es que no tienen varios baños en sus mansiones? Pues, aparentemente, Steve Martin tiene solo uno. Eso sí, al terminar van a la clinica juntos y al terminar se van a beber margaritas. Eso sí, el baño queda digno de un inicio de temporada en Solo asesinatos en el edificio.
