El Departamento de Justicia ha presentado su plan general para acabar con el monopolio de Google en las búsquedas en Internet tras ganar el juicio antimonopolio contra la empresa en agosto.
Los cambios radicales podrían poner fin a la posición de Google como motor de búsqueda por defecto en miles de millones de dispositivos y obligar a la empresa a compartir información clave sobre sus algoritmos de búsqueda con sus competidores.
Las propuestas de los reguladores, presentadas el martes ante el tribunal federal de Washington, D.C., donde se tramitó el caso antimonopolio, tienen por objeto no solo rectificar las prácticas anticompetitivas de Google en el pasado, sino también impedir que domine injustamente las tecnologías emergentes, en particular las búsquedas en Internet habilitadas por herramientas de inteligencia artificial generativa.
Todo esto es lo que quiere el Departamento de Justicia de Google
Cualquier cambio en el modelo de negocio de Google llevará tiempo, si es que llega a producirse. El expediente del DOJ indica las categorías generales de remedios que podría buscar, pero la agencia todavía tiene mucho trabajo por hacer antes de presentar un plan detallado para que el tribunal se pronuncie. Google, por su parte, ha dicho que recurrirá la decisión del tribunal.
Google describió las propuestas del DOJ como “radicales” y dijo que “la extralimitación del gobierno en una industria en rápida evolución puede tener consecuencias negativas no deseadas para la innovación estadounidense y los consumidores de Estados Unidos”.
El primer paso necesario para acabar con el monopolio ilegal de Google, según el DOJ, será probablemente “limitar o poner fin” al uso por parte de la empresa de contratos y acuerdos injustos de reparto de ingresos que han consagrado a Google como motor de búsqueda preinstalado en todos los dispositivos Android y en el navegador Chrome.
También podría incluir obligar a la empresa matriz de Google, Alphabet, a separar las divisiones de Android y Chrome de su negocio.
Las herramientas de búsqueda de Google se basan en la enorme cantidad de datos que indexan sus rastreadores web y en los algoritmos de clasificación que priorizan los resultados que ven primero los usuarios.
Para nivelar el campo de juego para los competidores, el DOJ dijo que podría tratar de hacer que la empresa comparta los índices, los resultados de búsqueda, las señales de clasificación subyacentes y los modelos utilizados para la búsqueda de Google, incluida la búsqueda impulsada por IA.
La última categoría de soluciones propuestas por el DOJ tendría como objetivo repartir la riqueza generada por los anuncios asociados a las búsquedas en Internet, facilitando a los competidores más pequeños la entrada en los mercados sin verse aplastados por la economía de escala de Google.