Casa en flames es una de las películas españolas del año. Estrenada el pasado 28 de junio, la película dirigida por Dani de la Orden se ha convertido en la más exitosa de la historia en catalán, recaudando 2.690.328 euros durante su paso por los cines. Ahora ha llegado a Netflix, y el éxito se ha repetido consiguiendo ser la película más vista de España en la plataforma de streaming.
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Suscríbete (es GRATIS) ►Sin duda, el éxito de la película se basa en su mezcla entre comedia y drama de una familia muy poco convencional. Durante toda la película, vemos cómo los cimientos de esta familia se tambalean, hasta que el clímax final llega con grandes dosis de risas… pero también de nostalgia y melancolía. El guión de Eduard Sola es su gran punto fuerte, sumado a unas interpretaciones magistrales por parte del elenco principal.
Una familia en su crepúsculo
Casa en flames nos sitúa en la vida de Montse (Emma Vilarasau), una madre de familia autócrata que está emocionada porque por fin puede pasar un fin de semana con toda su familia (su exmarido incluido, aunque de sorpresa) en su casa de Cadaqués, en la Costa Brava. Su objetivo es vender la casa, herencia de su familia, y que pueda despedirse de ella junto a sus dos hijos. Sin embargo, el fin de semana pronto demostrará no ser tan ideal como se esperaba.
Con una estructura clásica de comedia de enredos, la película pronto muestra las vulnerabilidades de esta familia y deja claro que, bajo su fachada de familia perfecta de la burguesía catalana, todos tienen mucho que ocultar. Casa en flames es una película clásica en su forma pero tan bien construida que se ha ganado, motu propio, todos los logros que está consiguiendo.