El gran rival de Estados Unidos y segundo país más poderoso del mundo (económicamente hablando) tiene cierto problema con la libertad de expresión, cosas de ser un país autoritario con un solo partido y un solo líder. Y en su misión por seguir expandiendo su única forma de ver el mundo, han dado paso más: controlar incluso el internet satelital.
Pekín ha publicado su propuesta de normativa para la banda ancha por satélite, que incluye el requisito de que los operadores realicen la censura en tiempo real.
En su último proyecto de normas, la Administración del Ciberespacio de China propone que ninguna organización o individuo que utilice equipos terminales con conexión directa a servicios por satélite pueda:
“Producir, copiar, publicar o difundir contenidos prohibidos por las leyes y reglamentos administrativos, como contenidos que inciten a la subversión del poder del Estado, derroquen el sistema socialista, pongan en peligro la seguridad y los intereses nacionales, dañen la imagen nacional, inciten a la secesión del país, socaven la unidad nacional y la estabilidad social, promuevan el terrorismo, el extremismo, el odio étnico, la discriminación étnica, la violencia, la pornografía y la información falsa”.
El Gobierno quiere controlarlo todo: da igual cómo accedamos a la red
Aclara que los equipos afectados incluyen terminales civiles de mano, portátiles y fijos, así como terminales instalados en aeronaves, buques y vehículos; en esencia, cualquier dispositivo que permita a los usuarios acceder a sistemas de comunicación por satélite para llamadas de voz, mensajes de texto e intercambio de datos.
El documento establece que los proveedores deben ajustar sus operaciones a los requisitos de seguridad nacional y seguridad de la red, y evitar actividades ilegales.
Esto incluye cumplir las leyes chinas de ciberseguridad, seguridad de datos y protección de la información personal, además de ser potencialmente responsables de las actividades de los usuarios.
“Si un proveedor de servicios directos por satélite de equipos terminales descubre que un usuario ha publicado o transmitido información prohibida por las leyes y reglamentos, deberá detener inmediatamente la transmisión, tomar medidas como la eliminación de conformidad con la ley, conservar los registros pertinentes e informar a las autoridades competentes”, estipula la norma de censura china.
Las normas llegan incluso a exigir que cualquiera que utilice la banda ancha por satélite para publicar noticias -o distribuir contenidos de vídeo y audio- obtenga una licencia. La fecha límite para recibir comentarios es el 27 de octubre de 2024.
China puso en órbita sus primeros satélites de banda ancha espacial en agosto. En total, está previsto que este año se pongan en órbita 108 satélites para iniciar la constelación Qianfan, a los que seguirán 540 más en 2025. China aspira a tener 15.000 satélites en órbita baja para 2030 y no pueden dejar pasar la oportunidad de controlarlos todos.