Un estudio reciente realizado por Geotab, una empresa especializada en telemática automotriz, ha revelado que las baterías de los vehículos eléctricos (EV) podrían tener una vida útil superior a los 20 años, siempre que la degradación anual promedio no supere el 1.8%.
Este hallazgo surge de un análisis exhaustivo de datos sobre la salud de las baterías de 10.000 EV, el cual muestra una disminución en la tasa de degradación, que ha pasado del 2,3% al 1,8% en un período de cinco años. Por cierto, Mercedes va a llevar sus cargadores a EE.UU. y Canadá.
Geotab sostiene que, si las baterías continúan degradándose a este ritmo, es probable que la mayoría de ellas supere la vida útil de los vehículos, que es de aproximadamente 15 años.
20 años de batería, más que lo dura un coche eléctrico actualmente
A pesar de las inquietudes existentes sobre la pérdida de capacidad y autonomía, el estudio indica que las garantías contra la degradación excesiva son comunes, y raramente son reclamadas por los propietarios.
El análisis comparativo de diferentes modelos de EV, incluyendo el Tesla Model S y el Nissan Leaf de 2015, muestra que existen diferencias significativas en la degradación de las baterías.
Factores como el uso frecuente de cargadores rápidos de corriente continua (CC) y las condiciones climáticas adversas, especialmente en climas cálidos, influyen en el rendimiento de las baterías, resaltando la importancia de un sistema de refrigeración activa en estos vehículos.
A pesar de que el estudio proporciona una perspectiva alentadora sobre la longevidad de las baterías de EV, Geotab advierte que se necesita más información a largo plazo, ya que la mayoría de los vehículos eléctricos en la actualidad son relativamente nuevos.
Esto plantea interrogantes sobre la durabilidad de los modelos más antiguos en comparación con los nuevos que incorporan tecnologías avanzadas de gestión de temperatura.
El incremento en la eficiencia y el crecimiento de la infraestructura de recarga de vehículos eléctricos casi garantizan que, en el futuro, la movilidad sostenible sea una realidad más accesible.
La combinación de vehículos eléctricos, la extracción ética de materiales, el reciclaje de baterías y la generación de electricidad renovable marca un camino hacia un transporte más sostenible a largo plazo.