Seguro que conoces la viñeta. Es, probablemente, el dibujo de DC que más gente ha visto en todo el mundo, aunque muy pocos conocen el autor y, desde luego, menos aún han leído el cómic del que procede: Batman abofetea a Robin con todo tipo de frases distintas (que, a lo largo de los años, han ido perdiendo gracia de manera progresiva). La primera versión del meme, que muchos creyeron real, mostraba a Robin diciendo “Hey, Batman, ¿qué te han comprado tus padres por Navid–?” solo para recibir un golpe del héroe que grita: “¡Mis padres están muertoooos!”. Bueno, pues nada de esto es cierto. Pero, viendo la realidad, ojalá lo fuera.
¡Una viñeta imaginaria!
Para encontrar el origen de esta viñeta no hay que buscar en los cuadros pop de artistas contemporáneos ni en historietas modernas del personaje: hay que irse muy atrás en el tiempo, cuando DC Comics apenas tenía competencia, allá por noviembre de 1965. Por aquel entonces, la serie ‘World’s Finest’ lanzaba su número 153, en cuya portada Batman lanzaba un batarang hecho de kriptonita a Superman, gritando “¡Has caído en mi trampa, Superman! ¡La venganza, qué dulce es!”. Por supuesto, y como era habitual en este tipo de historias, ya desde esa presentación se dejaba claro que era una historia imaginaria y nada de esto afectaría al canon de los super-amigos.
“¡Descubre qué habría pasado si Superman y Batman se hubieran convertido en amargos enemigos, en lados contrarios de la ley!”. La historia principal del cómic -hay otra más, sacada de los archivos de DC, además de multitud de tiras cómicas y anuncios- era exactamente eso. De hecho, incluso se ambienta en “un día imaginario”. En sus páginas, Batman cree que Superman mató a su padre, que acababa de crear un suero anti-kriptonita, y busca venganza contra él, mientras su enemigo se dedica a luchar contra hormigas en la jungla (eso sí, sin hacerlas daño). En fin, cosas de los 60.

Al final, Batman se alía con Lex Luthor, descubre que fue él el que robó el suero y se sacrifica para salvar a Superman, dando final a esta, llamémosla, epopeya. La cosa habría pasado sin pena ni gloria (hay cientos de cómics con historias alternativas donde uno de los héroes se vuelve villano y lucha contra su amigo) y habría sido olvidado de la historia de no ser porque la página 5 nos regala la famosa viñeta. Solo que, en este caso, tiene otro contexto: el Cruzado Enmascarado le cuenta su ansia de venganza a Robin, y este le contesta que debe estar equivocado. ¿Cuál es la reacción? Pues bofetón al canto, claro.
My parents are deaaad!
En la viñeta real, Batman dice “No me digas que estoy equivocado, niñato… ¡Probar que Superman es culpable es toda mi misión en la vida!” y Robin responde “¡Ow! Batman, tu pena te ha obsesionado con esta idea de venganza. ¡Te lo ruego, déjalo!”. La imagen original, de hecho, está invertida a la que ahora conocemos como meme, con Robin a la derecha. Su autor, por cierto, fue Curt Swan (guionizado por Edmond Hamilton), aunque por aquel entonces no se acostumbraba a dar crédito a los artistas. En todo caso, la viñeta no tuvo mayor repercusión.

Hasta el 10 de junio de 2008, cuando alguien subió la imagen ya modificada al foro SFWChan. Solo tardó una semana en dar la vuelta a Tumblr y Ebaumsworld. Pronto, no hubo nadie que no conociera el meme… O que, gracias a un generador que se lanzó el año siguiente, pudiera crear el suyo propio, modificando para siempre la cultura pop y añadiendo una nueva pieza al lore de Batman tan importante en la actualidad como los Spider-man señalándose entre sí. De hecho, si no fuera tan evidentemente compleja de justificar, ya la habríamos visto en alguna película de DC.
Con el tiempo, el meme se modificó para meter otros personajes, modificar el aspecto de los mismos e incluso hablar sobre la propia muerte del meme hasta llegar al momento actual, donde está claramente en desuso… pero cualquiera puede utilizarlo y hacerlo reconocible a la primera. Y es que la magia del Internet antiguo era que nadie supiera de dónde podía salir la siguiente cosa viral. ¿Un cómic de 1965 que no conoce absolutamente nadie? Por supuesto que sí.

Hoy por hoy, incluso los memes, como las redes sociales y cualquier página web, están mucho más saneados. Es difícil encontrar algo realmente original más allá de la imaginación de los usuarios sin caer en el shitposting o el brainrot, y es una pena porque, en el fondo, era lo que le daba sentido a Internet. Quién sabe. En el fondo, es duro sentir nostalgia de un meme que llegamos a aborrecer. De una época tan repleta de creatividad como de aburrimiento. De un Internet imprevisible. De Batman pegando bofetones.