Kevin O’Leary, conocido por su participación en el programa Shark Tank, ha defendido el uso de inteligencia artificial en la industria cinematográfica durante una reciente aparición en el podcast de The Hill, World of Travel. O’Leary es parte del elenco de la próxima película Marty Supreme del estudio A24, y argumentó que la producción podría haber ahorrado “millones de dólares” si se hubiera optado por el uso de “agentes de IA” en lugar de los 150 actores de fondo empleados en el filme.
¿Dar trabajo? ¡Claro que no!
La declaración de O’Leary pone de manifiesto un debate en creciente prominencia: la posibilidad de que la inteligencia artificial reemplace a actores y actrices en roles secundarios. Aunque el uso de IA en el cine es todavía un concepto en desarrollo, este tipo de comentarios señala un potencial cambio en cómo se percibe el trabajo en la industria del entretenimiento. La propuesta de utilizar tecnología avanzada para reducir costos podría hacer que algunos en Hollywood reconsideren sus prácticas actuales.
Por otro lado, esta tendencia también trae consigo una serie de cuestionamientos sobre el futuro del empleo en el sector. Con el avance imparable de la tecnología, los actores de fondo, un grupo que a menudo enfrenta dificultades económicas, podría ver amenazadas sus oportunidades laborales. La IA, si se integra de manera efectiva, podría ofrecer una solución rentable para muchos estudios, pero también podría desestabilizar el ecosistema laboral existente.
A medida que la conversación sobre el papel de la inteligencia artificial en la creación de contenido audiovisual se intensifica, los profesionales de la industria se verán obligados a sopesar los beneficios económicos frente a las preocupaciones éticas y laborales. Kevin O’Leary, al abogar por la IA, plantea que el futuro del cine podría ser una amalgama de creatividad humana y tecnología innovadora, aunque el camino hacia esa visión aún parece lleno de desafíos.