Un anuncio navideño de McDonald’s, creado completamente con inteligencia artificial, ha generado una intensa reacción negativa en redes sociales y fue retirado casi de inmediato tras su lanzamiento. Considerado “miserable” y “cínico” por los críticos, el anuncio fue objeto de burlas y desprecio, llegando a ser descrito como “el más horrible del año” por el periodista Theodore McKenzie de 80 Level. Uno de sus comentarios incluyó una comparación con un anuncio similar de Coca-Cola, también generado por IA, que había sido ampliamente criticado antes.
Un absoluto despropósito sin sentido
La CEO de The Sweetshop, empresa que produjo el anuncio, defendió el proceso creativo, argumentando que no se trató de un simple truco de inteligencia artificial. Melanie Bridge afirmó que un equipo de hasta diez especialistas en IA trabajó diligentemente durante siete semanas, generando miles de variaciones antes de dar forma al producto final. “No es un experimento estacional; es una película”, sostuvo Bridge. Sin embargo, su defensa no ha logrado mitigar el desdén que ha recibido el anuncio.
El hecho de que un anuncio tan criticado fuera elogiado como resultado de un esfuerzo creativo implica un grave error de apreciación, ya que el contenido no resonó con el público. En las redes sociales, muchos usuarios señalaron la falta de autenticidad y conexión emocional en el mensaje de la marca. Un representante de McDonald’s en los Países Bajos mencionó que el incidente sirve como un aprendizaje importante sobre el uso efectivo de la inteligencia artificial en publicidad, sin embargo, algunos sugieren que es poco probable que se realicen cambios significativos basados en este feedback.
Con el aumento de la dependencia de la inteligencia artificial en la publicidad, surge la pregunta de cómo equilibrar la tecnología con la creatividad humana, algo que este caso pone de manifiesto con claridad. La controversia continúa reflejando la inquietud del público respecto a la calidad y relevancia de los anuncios creados de esta manera.