El pequeño satélite llamado LignoSat tiene una peculiaridad: está construido a base de madera. Desarrollado por investigadores de la Universidad de Kioto y la empresa madedera japonesa Sumitomo Forestry, se lanzó el pasado lunes por la noche en un cohete Falcon 9 de SpaceX.
Durante los siguientes seis meses, el satélite saldrá de la estación espacial y se pondrá a prueba su durabilidad en el espacio. Así, también se comprobará si la madera puede utilizarse como una alternativa menos contaminante a la hora de construir satélites.
Aunque a muchos les suene extraño, lo cierto es que la madera es mucho más resistente de lo que se cree. En marzo de 2022, los investigadores de LignoSat expusieron tres tipos de madera en el espacio y descubrieron que es uno de los materiales inorgánicos más resistentes a ese entorno. Este no se veía afectado por los rayos cósmicos ni por las partículas solares y además, consiguió aguantar durante casi un año en órbita sin sufrir daños superficiales.
El satélite LignoSat se trata de un pequeño cubo de apenas 10 centímetros, sin soldaduras y que no llega al kilo de peso. En sus tripas, encierra un pequeño ordenador que registra el campo magnético de la Tierra. Es importante recalcar que no está hecho completamente de madera, tan solo las partes en las que normalmente se usaría aluminio.
Para los investigadores, el uso de este material podría ser la solución para reducir la contaminación espacial. A diferencia de los satélites tradicionales, la madera haría que estos se quemaran al completo cuando entrasen en contacto con la atmósfera terrestre.