Como está habiendo mucho revuelo con The Blood of Dawnwalker (juego que sale a la venta el 3 de septiembre) por su sistema de tiempo de 30 días y 30 noches, la propia Bandai Namco, publisher del título desarrollado por Rebel Wolves, nos ha hecho llegar una nota de prensa donde queda muy claro en qué consiste esta mecánica.
En qué consiste la mecánica de los 30 días y las 30 noches, ¿se acaba el juego?
En The Blood of Dawnwalker el “límite de 30 días” no es un cronómetro en tiempo real, sino una mecánica narrativa y de gestión del tiempo pensada para dar peso a tus decisiones sin agobiarte, explican desde Bandai Namco.
“Tienes 30 días y 30 noches dentro del juego para intentar salvar a la familia de Coen, el protagonista. En la práctica, el tiempo funciona como un recurso estratégico, no como un reloj que corre sin parar”. Es decir, no hay “game over” automático cuando se acaban: si no lo logras, la historia continúa, pero el mundo y las circunstancias cambian (consecuencias narrativas reales).
¿Cómo pasa el tiempo dentro del juego?
- El tiempo no avanza mientras exploras. Caminar por el mapa, combatir
enemigos menores o curiosear no consume tiempo. Esto evita la
sensación de carrera contrarreloj. - El tiempo solo avanza con acciones concretas. Completar misiones,
aceptar ciertos eventos importantes, algunas decisiones clave (incluidas
tramas secundarias relevantes) sí hacen avanzar el calendario. - El juego te avisa claramente cuándo una acción hará pasar tiempo, para que
decidas si te compensa hacerlo en ese momento.
¿Por qué ha elegido Rebel Wolves esta mecánia?
Según explican sus responsables: para forzar elecciones significativas: no podrás verlo todo en una sola partida; para priorizar qué tramas te importan, a quién ayudas y cuándo lo haces; y para recompensar la rejugabilidad, ya que distintas gestiones del tiempo llevan a resultados distintos.
Si estás como loco/a por poder probar este título, ya somos dos. Ojalá llegue ya el 3 de septiembre.