El rodaje de ‘Girls’ fue todo un drama por culpa de Adam Driver: sillas tiradas, gritos y lágrimas por doquier

La reciente biografía de Lena Dunham, titulada Famesick, ha generado un gran revuelo en Hollywood, al sacudir las aguas con detalles íntimos sobre su vida personal y profesional. Dunham, aclamada como la voz de una generación gracias a su serie Girls, no se detiene en los rumores y comparte con franqueza su compleja relación con Adam Driver, quien interpretó a su novio en la serie antes de alcanzar la fama internacional.

Amor-odio. Pero sobre todo odio

Según Variety, Dunham describe una dinámica llena de tensión y momentos conflictivos durante la grabación de Girls. Desde su primera escena de sexo, donde la “cuidadosa planificación” se desmoronó, hasta un periodo de tres semanas en el que Driver se ausentó, las dificultades fueron notables. Regresando de su silencio, Driver confesó que sus problemas eran internos, relatando cómo no soportaba verse a sí mismo.

La biografía también revela momentos de ira y frustración, incluyendo un incidente donde Driver, visiblemente molesto por olvidos de Dunham, le acabó tirando una silla. Sin embargo, Dunham también resalta la dualidad de su relación, mencionando instantes de cercanía emocional que complejizan su vínculo. Ella reflexiona sobre cómo el comportamiento irascible de Driver contrasta con su lado más protector y cariñoso.

Ambos finalmente terminaron su colaboración en un ambiente cargado de emociones, donde lágrimas fueron derramadas y palabras de cariño dejaron un eco de afecto. Driver, tras rodar su última escena juntos, expresó que siempre la querría, dejando en el aire una ambigüedad que resuena con el público, y que podría dar pie a más especulaciones sobre lo que pudo haber detrás de la cámara.