Seguro que os acordáis de World of Warcraft: Classic, el intento de Blizzard por atraer a todos esos jugadores que se engancharon al juego en sus orígenes. A medida que envejecen los juegos multijugador, cada vez son más los que adoptan modos “clásicos” u “originales” que devuelven la sensación y el equilibrio del juego en sus primeros días, cuando consiguieron el verdadero éxito.
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Suscríbete (es GRATIS) ►En este 2024 estamos en medio de una temporada de Fortnite que devuelve el battle royale a cómo era en el capítulo 2, y en diciembre, Fortnite OG volverá como un modo dedicado. Mientras tanto, Overwatch: Clásico está funcionando como un modo de tiempo limitado para recordar los buenos tiempos del shooter de héroes de Blizzard.
Un juego que abraza la nostalgia puede parecer paradójico, pero no es tan sorprendente. Al igual que los juegos para un jugador y las series evolucionan con cada nueva entrada, los juegos de servicio en vivo como Fortnite y Overwatch crecen con cada nueva temporada, actualización o cambio de equilibrio.
Los jugadores anhelan experiencias de juego de las que sientan nostalgia, y a estas alturas ya han pasado entre siete y ocho años desde los inicios de Fortnite y Overwatch. A medida que más juegos de servicio en vivo se mantengan durante más tiempo, es de esperar que esta práctica sea cada vez más común.
Conforme pierden jugadores, los juegos online abrazan sus orígenes
Cuando se lanzó en 2016, Overwatch arrasó en todo el mundo. Perfeccionó la fórmula del shooter de héroes y dio a Blizzard su primer soplo de aire fresco en décadas.
Overwatch también se subió a la moda de los servicios en vivo a medida que ganaba impulso y se convirtió en la gallina de los huevos de oro que todas las compañías de juegos AAA intentaron perseguir. El juego evolucionó con el tiempo con nuevos héroes, mapas, modos y mecánicas, pero había algo verdaderamente mágico en los primeros días de Overwatch.
Por su parte, Fortnite aprovechó la popularidad de PlayerUnknown’s Battlegrounds en 2017 con un modo battle royale experimental. Aunque en un principio se trataba de un modo secundario con pocas expectativas, Fortnite: Battle Royale revolucionó la industria del juego y se convirtió en un creador de tendencias, todo el mundo quería ser Fortnite. Tanto Overwatch como Fortnite han evolucionado drásticamente desde sus humildes comienzos.
Hemos visto cómo el apoyo a Overwatch se ralentizaba hasta desaparecer, la creación y el colapso de la Overwatch League, y su decepcionante transición a Overwatch 2.
Hemos visto múltiples capítulos de Fortnite con mapas, modos, mecánicas y atuendos únicos, además de la expansión de Fortnite como centro para otros juegos. Aunque puede que hayas tenido el mismo cliente de juego instalado en tu PC durante años, no se puede negar que la versión de Overwatch o Fortnite que arrancas hoy es muy diferente a la que arrancábamos en 2017. Eso crea un sentimiento de nostalgia por los primeros días de estos títulos que se puede aprovechar para obtener contenido.
La nostalgia es una trampa, pues pretender devolvernos un tiempo ya pasado, pero funciona
Parte del atractivo de los juegos de servicio en vivo es su naturaleza en constante evolución. Los jugadores tienen razones para volver al juego día tras día y pueden encontrar cambios drásticos o adiciones de contenido cuando se conectan. Esto mantiene el equilibrio y la frescura, y crea distintas épocas en los juegos que la gente recuerda con cariño.
Esos recuerdos fomentan la nostalgia, y atender a esa nostalgia es una vía inteligente para un desarrollador que busque formas de recuperar la buena voluntad o de hacer que los jugadores vuelvan.
Para un juego como Overwatch 2, con muchos cambios controvertidos, algo como Overwatch: Classic es una apuesta segura con un historial de éxito probado.
Para Epic Games, Fortnite OG es una forma calculada de destacar cómo Fortnite puede servir como centro para varias versiones diferentes del mismo juego y, potencialmente, traer de vuelta a personas que no han cogido el juego desde 2017.
Para los juegos de servicio en vivo que constantemente necesitan encontrar nuevas formas de traer de vuelta a los jugadores que ya no juegan y mantener a los actuales constantemente comprometidos, volver a sumergirse en contenido más antiguo no es una mala idea. Ya hay un historial demostrado de contenidos que vuelven y que los fans abrazan. Reintroducir ese contenido puede ser un anuncio más significativo para los jugadores antiguos que una nueva temporada, y estos modos de tiempo limitado o temporadas más cortas pueden dar a los desarrolladores un paréntesis mientras trabajan en nuevos contenidos.
Los jugadores también acuden a estos lanzamientos. El lanzamiento inicial de Fortnite OG dio lugar al mayor número de jugadores diarios de la historia del juego, así que tiene sentido que Epic Games revise el concepto, y que los responsables de juegos como Overwatch 2 tomen nota y respondan en consecuencia.
Pero un aviso a los desarrolladores: la nostalgia engancha por un tiempo, cuidado con que vuestro “vuelta a los orígenes” no sea el canto de cisne tras el cual cierre vuestro juego.