En un nuevo giro en sus batallas, Epic Games ha vuelto a presentar una demanda, esta vez dirigida contra Google y Samsung. La acusación gira en torno a una supuesta conducta anticompetitiva que, según Epic, desincentiva a los usuarios de Android a descargar aplicaciones fuera de Google Play Store. En esta ocasión, el centro de la controversia es la función Auto Blocker de Samsung, que impide la instalación de aplicaciones de fuentes no autorizadas en los dispositivos Galaxy. Aunque Samsung defiende que esta característica tiene un propósito de seguridad, Epic la tacha de una herramienta diseñada para consolidar el monopolio de Google en la distribución de aplicaciones.
Epic admite que no tiene pruebas
El Auto Blocker fue presentado por Samsung en octubre de 2023 como una medida de protección para evitar que los usuarios instalen aplicaciones peligrosas de fuentes desconocidas. Este mecanismo está habilitado de forma predeterminada en los dispositivos Galaxy y bloquea la instalación de aplicaciones no autorizadas, a menos que el usuario lo desactive manualmente. Existe la opción de desactivar la función durante la configuración inicial del dispositivo y también la de desactivarla temporalmente, pero Epic sostiene que su existencia impide una competencia justa en la distribución de apps.
La demanda presentada por Epic alega que tanto Samsung como Google han colaborado intencionalmente para asegurar que el Auto Blocker fortalezca el monopolio de la Google Play Store. Según Tim Sweeney, CEO de Epic Games, ha contado a The Verge, esta medida “cementa Google Play Store como el único método viable para obtener aplicaciones en dispositivos Samsung”, dejando fuera a otras tiendas de aplicaciones. No obstante, Sweeney admite que no tiene pruebas de la colaboración entre ambas empresas, pero que espera descubrir más información durante el proceso de investigación judicial.
Aunque Epic afirma que está luchando por todos los desarrolladores y no solo por su propio beneficio ni en búsqueda de un trato espacial, la realidad es otra. Durante el juicio de Epic contra Apple en 2020, se reveló que Sweeney había solicitado un trato especial para Fortnite, su juego estrella, que habría permitido el uso de pasarelas de pago de terceros sin pasar por las comisiones de la App Store. En el juicio, cuando se le preguntó si habría aceptado ese trato exclusivo, Sweeney respondió afirmativamente, admitiendo que no le habría importado que Apple no ofreciera el mismo acuerdo a otros desarrolladores.
Mientras Sweeney asegura que su lucha contra Google y Samsung es por el bien de todo el ecosistema de desarrolladores, las acciones de la compañía pintan un panorama diferente.
Samsung, por su parte, ha defendido firmemente el Auto Blocker, subrayando que se trata de una herramienta de seguridad que los usuarios pueden desactivar si lo desean. Tanto Google como Samsung han tachado la demanda de Epic de infundada. Mientras tanto, el desenlace de esta nueva batalla legal entre Epic y las gigantes tecnológicas aún está por verse, pero el historial de Epic y las declaraciones contradictorias de su CEO nos dejan ver que los intereses propios de la compañía pueden estar jugando un papel más relevante del que se admite públicamente.