Estados Unidos ha detenido esta semana a YunHe Wang, un ciudadano chino de 35 años al que se le acusa de ser uno de los responsables de una enorme red de bots (botnet) que facilitaba ciberataques y fraudes a nivel mundial. Wang presuntamente ayudó a dirigir esta red internacional, conocida como 911 S5, que infectó más de 19 millones de direcciones IP en casi 200 países a través de programas VPN como MaskVPN y DewVPN.
Según el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, tras distribuir el malware, Wang operaba la red de bots y vendía a terceros el acceso a las direcciones IP comprometidas. Sus clientes, aprovechando las direcciones proxy, cometían todo tipo de delitos, incluidos “ciberataques, fraudes a gran escala, explotación infantil, acoso, amenazas de bomba y violaciones de las normas de exportación”, según el fiscal general Merrick Garland.
Estados Unidos trabajó con varios socios internacionales para desmantelar la operación. Matthew S. Axelrod, secretario adjunto de la Oficina de Industria y Seguridad del Departamento de Comercio de los Estados Unidos, resaltó que la red vendía acceso “a millones de ordenadores infectados con malware en todo el mundo”, permitiendo a delincuentes robar miles de millones de dólares y cometer otros crímenes graves.

La operación generó beneficios ilícitos estimados en 100 millones de dólares, utilizados presuntamente para la compra de coches de lujo, relojes y propiedades inmobiliarias. Entre los delitos cometidos con los ordenadores comprometidos se incluye la estafa a programas de ayuda a víctimas de pandemias, con unas 560.000 reclamaciones de seguros fraudulentas que resultaron en más de 5.900 millones de dólares en pérdidas fraudulentas.
El Departamento del Tesoro de los Estados Unidos ha anunciado sanciones contra Wang y otros dos ciudadanos chinos, prohibiendo las transacciones con ellos o sus organizaciones designadas. Wang se enfrenta a una pena de hasta 65 años de prisión si es declarado culpable de todos los cargos, entre los que se incluyen fraude informático sustantivo y conspiración para cometer blanqueo de capitales.