Hoy día podemos decir que Alien es una de la franquicias de ciencia ficción más importantes de la historia, y el gran éxito de Alien: Romulus no hace más que confirmar esta realidad. Sin embargo, la saga Alien no nació de una gran estudio ni de la idea loca de un gran cineasta, como puede haber ocurrido con Star Wars y George Lucas. Lo cierto es que nace de la casualidad y la desesperación… y tiene un principal culpable: Dune.
Tal y como informan desde Espinof, la historia de Alien tiene mucho que ver con la principal Dune. Y no hablo de la de David Lynch, sino de la que iba a dirigir Alejandro Jodorowsky entre 1965 y 1970; película nunca realizada cuyo desarrollo se explora a la perfección en el documental que Frank Pavich lanzó en 2013.

En los momentos de desesperación, surgen las mejores ideas
En su día, Jodorowsky se puso manos a la obra en levantar una película que parecía imposible, con un equipo que iba desde Moebius hasta Salvador Dalí y el objetivo de llevar a cabo “la mejor película jamás realizada“. En este contexto entra una figura muy especial, Dan O’ Bannon, guionista que ya tenía recorrido en Hollywood y fue el encargado de escribir el libreto de esta apoteósica Dune.
El guión de Dune fue sensacional, pero la película fue rechazada por los estudios y provocó incluso que Bannon tuviera que abandonar París, donde estuvo trabajando con Jodorowski, y volver a Los Angeles totalmente arruinado. En ese momento fue cuando ocurrió el germen de Alien, cómo él mismo explica:

“Me encontré de vuelta en L.A., sin blanca, mi coche lo había regalado. No tenía apartamento, todas mis pertenencias estaban en el almacén, y terminé en el sofá de Ronnie (Ronald Shusett, coguionista de Alien). Necesitaba dinero y la única manera que se me ocurrió de ganar algo de pasta y salir del sofá de Ronnie fue escribiendo un guion que pudiera gustar a los estudios y lo compraran. Y debido a ciertos factores de suerte, efectivamente ocurrió”.
Juntos aprovecharon ese momento de desesperación para escribir lo que más tarde se convertiría en Alien, y es que, gracias a su experiencia con Dune, O’ Bannon supo dar con la tecla perfecta para conquistar a los cineastas. Así, consiguió que la película saliera… y que más tarde se convirtiera en la franquicia que ha dado pie a la sensacional Romulus.