Aunque a algunos (lo reconozco) nos cuesta entender el motivo por el que El ascenso de Skywalker recaudó más de 1000 millones de dólares en la taquilla global, lo cierto es que han pasado siete años, y muchas cosas entre medias: el panorama audiovisual ha cambiado por completo y la llegada de Disney+ ha hecho que Star Wars pase de ser un evento a convertirse en una mera costumbre. Y claro, ha aguado por completo el estreno de The Mandalorian and Grogu, que dista mucho de ser “por todo lo alto”.
De mal en peor
De momento solo tenemos datos de los pases previos, que se han embolsado 12 millones de dólares. ¿Y qué significa eso? De momento nada, pero hay que tener en cuenta que Han Solo: Una historia de Star Wars se embolsó 14,1 millones en el mismo periodo, así que la cosa no pinta bien para este spin-off televisivo,. Bien es cierto que es casi imposible que, como le pasó a aquella, The Mandalorian and Grogu pierda dinero gracias a su presupuesto ajustado, pero todo va a depender del boca-oreja del público.
Para todo acto hay una consecuencia, y en el caso de Disney, que ha decidido vivir a lo grande la etapa de las franquicias, esta es aguantar la devaluación de su marca. Había un limite que se ha superado con creces, y ahora la única duda es si el fin de semana conseguirá poner al spin-off de The Mandalorian en un lugar lo suficientemente privilegiado como para superar a Han Solo. Esto, os lo aseguro, no es lo que esperaban.
No hay otra película familiar hasta Toy Story 5, y eso es lo que puede salvarla, pero ahora mismo los aficionados a la taquilla (que haberlos haylos, es toda una ciencia) no saben muy bien qué esperar de este fin de semana que, a la chita callando, va a marcar el futuro de Star Wars. Si tenemos suerte, el futuro de todas las franquicias. Crucemos los dedos.